Una lectura de la realidad venezolana
desde los derechos humanos

Boletín electrónico Nº 149
10 de diciembre de 2004


1988/2004: Provea, 16 aÑos por los derechos sociales y contra la impunidad

NÚMERO ESPECIAL

PRESENTACIÓN DEL XVI INFORME ANUAL DE PROVEA SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN VENEZUELA (Octubre 2003/Septiembre 2004)

NOTA DE PRENSA
* Provea: no hay avances significativo en derechos humanos a 5 años de vigencia de la Constitución

CONTEXTO
DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
* Introducción
* Resumen de una caracterización del conflicto
* El camino hacia el referéndum
* El resultado del referéndum
* La Guarimba: estrategia insurreccional y represión desproporcionada
* Notas


BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
* Introducción

Derechos Económicos, Sociales y Culturales

* Derecho a la Alimentación
* Derecho a la Seguridad Social
* Derechos Laborales
* Derecho a la Salud
* Derecho a la Educación
* Derecho a la Vivienda
* Derecho a la Tierra
* Derechos de los Pueblos Indígenas
* Derecho a un Ambiente Sano
Derechos Civiles y Políticos
*
Derecho a la Vida
* Derecho a la Libertad Personal
* Derecho a la Integridad Personal
* Derecho a la Manifestación Pacífica
* Derecho a la Seguridad Ciudadana
* Derecho a la Justicia
* Derechos de las Personas Detenidas y Encarceladas
* Derecho a la Libertad de Expresión e Información
* Derecho al Asilo y Refugio

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PRESENTACIÓN DEL XVI INFORME ANUAL DE PROVEA SOBRE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN VENEZUELA (Octubre 2003/Septiembre 2004)

Como todos los años, para de la presentación del Informe Anual de Provea sobre la Situación de los Derechos Humanos en Venezuela, ofrecemos una edición especial del boletín electrónico "Derechos Humanos y Coyuntura" con el Contexto y Balance de la Situación de los Derechos Humanos. Con la entrega de ambos capítulos del Informe, facilitamos a nuestros/as suscriptores/as una perspectiva general del contenido del mismo, esperando despertar su interés.
Adicionalmente les ofrecemos la nota de prensa que presenta una síntesis del trabajo de monitoreo desarrollado.
Finalmente, no queda más que invitarles a consultar o descargar gratuitamente el texto íntegro de esta publicación en el sitio web de Provea, en la dirección:
http://derechos.org.ve/publicaciones/infanual/2003_04/1presentacion.pdf, y en caso de estar
interesados/as en adquirirlo en su versión física, puede contactarnos por el correo-e:
publicacionesprovea@derechos.org.ve.  


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NOTA DE PRENSA
Provea: no hay avances significativo en derechos humanos a 5 años de vigencia de la Constitución


En la presentación de su XVI Informe Anual sobre la Situación de los Derechos Humanos en Venezuela (Octubre 2003/Septiembre 2004), efectuada esta mañana, voceros de Provea revelaron un panorama que exige el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la erradicación de prácticas autoritarias en el comportamiento cotidiano del Estado. A 5 años de sancionada la Constitución, Provea reitera que la realización progresiva de los derechos humanos demanda acciones concretas que respondan a un Plan Nacional de Derechos Humanos.
A lo largo de su investigación, Provea constató incoherencias en las políticas públicas llevadas a cabo por el Gobierno Nacional: “si bien la mayoría de ellas apuntan a la protección de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), en los Civiles y Políticos (DCP) hay debilidades estructurales que impiden el fortalecimiento de un Estado democrático de derecho”. Carlos Correa, coordinador general de Provea, destacó que “la búsqueda de la justicia social no puede hacerse a costa de la institucionalidad democrática que, más bien, debe ser fortalecida”. Añadió que “el Gobierno Nacional debe abdicar de la tentación autoritaria y de los abusos de poder”.
Esta investigación examina 18 derechos humanos, divididos entre DESC y DCP, a partir de la definición de distintos indicadores que permiten entender su situación en conjunto. Sobre el balance de los primeros, el vocero de Provea mencionó como positiva “la reivindicación del rol del Estado en la protección y garantía de los mismos que, aún con grandes deficiencias en la gestión, se tradujo en medidas progresivas con efectos favorables particularmente en la cobertura de la atención primaria en salud (Barrio Adentro), el acceso a la educación (Misión Robinson I y II, Ribas y Sucre) y la distribución de tierras para la población campesina. Sin embargo, no ocurre lo mismo con otros derechos sociales como, por ejemplo, el derecho a la vivienda, en el que la capacidad de ejecución del gobierno nacional es de las peores de la década”.
En esta presentación, la organización abundó particularmente en el tratamiento de los derechos a la Salud y a la Vivienda, que corresponden a la prioridad institucional de Provea en DESC.
Sobre el derecho a la salud, Correa destacó que continúa en mora la aprobación de la Ley Orgánica de Salud, que permitiría adecuar la ley a los preceptos constitucionales y establecer normas que regulen el nuevo sistema de salud integrado a la seguridad social. Por otro lado, el financiamiento del sector sigue sin superar el 2% del Producto Interno Bruto (PIB). Incluso, durante el 2004, que fue del 1,3% del PIB, tuvo un decrecimiento de 0,5 puntos con respecto al año anterior, cuando fue de 1,8%.
Con respecto al derecho a la Vivienda, el vocero de Provea destacó la marcada brecha entre los requerimientos habitacionales de la población y la menguada respuesta del Estado en sus diferentes niveles de actuación. En el año 2003, se construyeron sólo 11.000 viviendas con fondos públicos. La demanda anual estimada es de 135.000 viviendas. Se mantiene un marcado déficit de 1.414.819 unidades habitacionales que requieren mejoramiento (infraestructura, servicios o ambas) y hace falta construir 981.983 nuevas viviendas. Esta situación se produce, pese a que el gasto público en vivienda registró en el año 2003 un aumento de la partida para este derecho. El informe valora como positivos el aumento en la cobertura en el acceso al servicio de agua potable y el proceso de regularización de la propiedad de tierras urbanas.
Sobre la situación de los DCP, en el período analizado, destacan negativamente el procesamiento de 111 civiles en la justicia militar, el aumento en el número de denuncias por violación al derecho a la vida, la integridad personal, los patrones de detenciones individuales y políticas en el derecho a la libertad personal. Esta situación expresa la ausencia de políticas democráticas de seguridad ciudadana.
Vicmar Morillo, co-coordinadora de la investigación, señaló que "los organismos de seguridad del Estado (nacionales, estadales y municipales), de manera estructural vulneran estos derechos, pues no tienen la formación adecuada y carecen de controles. Esto se agudizó por la impunidad generada en el sistema de administración de justicia". La consecuencia de todo ello, según el balance realizado por Provea es que, por una parte, se sigue criminalizando a los pobres, que son las principales víctimas, cuantitativa y cualitativamente, de abuso policial y militar y, por otra, en momentos de gran polarización política, el Estado, por acción u omisión vulneró derechos de activistas políticos.
Los voceros de Provea destacaron que “en medio de la intensa polarización política, Provea, junto al movimiento nacional de derechos humanos, insiste en la necesidad de generar espacios para algunos acuerdos básicos, que tengan como piso mínimo o punto de partida las obligaciones estatales en materia de derechos humanos. Con esta XVI edición, la organización reitera que los modos violentos de expresión del conflicto, que afectan a todos los derechos analizados en este Informe, pueden ser reducidos para darle paso a una administración más democrática del mismo”.
Finalmente, la organización invita a todas las personas interesadas a consultar y/o descargar en su sitio web http://www.derechos.org.ve la versión digital de este informe o adquirirlo por el correo-e:
publicacionesprovea@derechos.org.ve o por los teléfonos: 0212 862 53 33/862 10 11/860 66 69
(Provea, 09.12.04).

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CONTEXTO DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Introducción


Por tercer año consecutivo, la situación de los derechos humanos, que se analiza en el presente Informe, ocurre en el contexto de una intensa lucha hegemónica, que sigue oscilando entre formas violentas y no violentas. Pese a que en este período (octubre 2003 - septiembre 2004) se redujeron los escenarios de expresión de la confrontación a través de formas violentas [1], un atentado terrorista que le quitó la vida al Fiscal del Ministerio Público Danilo Anderson, justo cuando este Informe estaba por entrar a imprenta, hace muy difícil tener certeza sobre los modos y tendencias que adoptará el conflicto.
La expresión de la mayoría de los electores ratificando el mandato del presidente Chávez en el referéndum del 15.08.04 y el aval que, sin excepciones, le dio a ese resultado la comunidad internacional, constituyen fuertes contenedores de legitimidad, que reducen los riesgos de desbordamiento de la violencia. Pero, precisamente por la fuerza que tienen esos contenedores nacionales e internacionales,es factible que sectores impotentes y fanatizados intenten desplazar el conflicto a escenarios extralegales. De la respuesta que el Estado, los dirigentes políticos de todas las tendencias y la sociedad en general le den a esos sectores, depende que logren ser exitosos en arrastrar el conflicto al terreno de la violencia o que se vean aislados por una mayoría que, pese a sus diferencias, repudia el terrorismo y apuesta por la democracia.
La polarización y la violencia continuaron expresándose en este período, en el que registramos un número mayor de muertes vinculadas con el conflicto político, en comparación con las conocidas en el período anterior. Al menos 24 personas murieron en hechos que pueden vincularse con el conflicto, 6 más que en el período anterior, cuando se conocieron 18 muertes. Desde que Provea realiza este conteo, a partir de octubre de 2001 se produjeron 107 muertes atribuibles al conflicto. Las muertes conocidas este período ocurrieron, en su mayoría, en el contexto de manifestaciones políticas (La Guarimba [2], en febrero y marzo de 2004; el día del anuncio de que habría referéndum, 3 de junio de 2004; el día del referéndum, 15.08.04 y el día del anuncio de los resultados, 16.08.04). Otras ocurrieron en el contexto de politizadas luchas por el derecho a la tierra o al empleo. Al igual que viene ocurriendo desde al año 2001, ambos sectores de la confrontación se cuentan entre las víctimas y entre los presuntos victimarios. Funcionarios de organismos de seguridad también fueron señalados como victimarios en este período.
El lenguaje hiriente, belicoso, agraviante, que incita o legitima la trasgresión de la legalidad democrática, continuó siendo común en los dirigentes políticos de los bandos enfrentados, incluyendo a autoridades estatales (nacionales, estadales y municipales), entre quienes se encuentra el Presidente Chávez [3].
El abuso de poder estatal y las expresiones insurreccionales por parte de sectores de la oposición, constituyen deslealtades con el modelo democrático, que impactaron negativamente en las condiciones de vida de la población. En cuanto a la actuación estatal, particularmente dañinos resultaron, en este período, la aprobación de una Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, que debilita la autonomía del Poder Judicial; el uso de la Justicia Militar para procesar a civiles; los juicios y condenas por delitos de opinión; el uso desproporcionado de la fuerza en la represión de las manifestaciones de la oposición realizadas en febrero y marzo; y la presión ejercida sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) al denunciar que la oposición no contaba, salvo que se tratara de un “megafraude”, con el número de firmas necesario para convocar un referéndum.
El modo polarizado de expresarse el conflicto, a través de la violencia física y simbólica, sigue teniendo un impacto negativo en la situación de prácticamente todos los derechos humanos que se analizan en este Informe. Solo un procesamiento democrático de las diferencias entre las élites políticas, los sectores socioeconómicos y los proyectos de país que están en tensión, permitirá una mejora sostenida de la situación de los derechos humanos en Venezuela. El desempeño de las instituciones del Estado, de todos los Poderes Públicos y en todos sus niveles resulta capital para esta meta.

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CONTEXTO DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Resumen de una caracterización del conflicto


En el Informe anterior, Provea consideró necesario hacer una exploración de las condiciones de posibilidad del actual conflicto hegemónico, en la certeza de que solo a partir de un acercamiento comprensivo y de fondo, podríamos proponer líneas estratégicas que apuntaran a la construcción de realidades favorables a los derechos humanos. Tratamos de alejarnos del simplismo que caracterizaba el debate político, excesivamente centrado en la figura presidencial. Señalamos, como lo veníamos haciendo desde principios de 2002 [4], que el conflicto no tiene el nombre de una persona, y que por tanto no se “solucionaría” con una consulta que ratificara o revocara el mandato presidencial, aunque esto podría ayudar a reducir las tensiones existentes, siempre que las partes actuaran con una lógica democrática.
Aunque sugerimos una lectura de aquel texto [5] para una mejor comprensión de la posición de Provea ante el conflicto hegemónico, realizamos aquí un breve resumen, prescindiendo de la sustentación empírica que se presentó en el Informe anterior.
Un conflicto por tres crisis en resonancia
Desde principios de la década de los 80, se viene manifestando en Venezuela una crisis socio- económica, una crisis político-institucional y una crisis modélica, que entraron en una poderosa resonancia durante la gestión del Presidente Chávez (en particular a partir del año 2001), generando una polarización política excepcional, con rasgos violentos de expresión.
La crisis socioeconómica, es expresión del empobrecimiento sostenido del país, al tiempo que de la profundización de sus inequidades sociales. La separación y desconocimiento entre las minoritarias capas medias y altas y el mayoritario resto del país, excluido del disfrute de sus
Resumen de una caracterización del conflicto derechos, produjo una contundente polarización
social. A esa polarización se le superpuso, en el presente, aunque no de manera absoluta o perfecta, una polarización política, según la cual los sectores populares tienden a respaldar al Presidente y su proyecto de gobierno y los sectores medios y altos a adversarlo [6].
La crisis político-institucional, alude al colapso del anterior acuerdo de conciliación de élites, vigente desde el nacimiento de la democracia, agonizante desde principios de los 80 y cuya acta de defunción fueron las elecciones de 1998, en las que Chávez, sin vínculos con ese modelo político, fue favorecido por la población. En el presente, ese colapso no ha sido sustituido por un acuerdo de nuevo tipo, más incluyente, que permita la administración de las diferencias de proyectos y actores, en un contexto de lealtad a las reglas del juego democrático. Por el contrario, la competencia por el control del Estado petrolero venezolano es feroz y suele realizarse tanto dentro como fuera de los márgenes de la legalidad. Entre tanto, los partidos políticos, de todos los bandos y orientaciones, continúan siendo organizaciones débiles [7] y la actuación protagónica de sectores sin experiencia en la negociación política, ni mandatos que impliquen una visión del conjunto del país y sus intereses, tales como los militares, los empresarios, los dueños de medios de comunicación y su personal, la tecnocracia petrolera, o las organizaciones no gubernamentales tradicionalmente “antipolíticas”, endureció las formas de la política y limitó las mediaciones posibles en el conflicto.
La crisis modélica, es producto del agotamiento del modelo de desarrollo a través de la industrialización por sustitución de importaciones y su posterior intento de reemplazarlo, en los 80 y 90, con el modelo del Estado Mínimo, caracterizado por programas de ajuste estructural de corte neoliberal, modelo que no logró reducir la pobreza y aumentó la inequidad. El eje central de esta crisis es la confrontación por los roles protagónicos del Estado y el mercado en el proyecto nacional. En el presente, es posible identificar que el proyecto del gobierno, reflejado tanto en la Constitución de 1999 como en las “Líneas Generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007”, subraya la participación del Estado en distintos ámbitos de la vida colectiva, mientras que los proyectos de la oposición tienen un cariz más liberal.
Intervenciones democráticas en las crisis: claves para una estrategia de derechos humanos
El conflicto obliga a una intervención democrática en cada una de las crisis que lo conforman, si lo que se aspira es a una administración que permita una mejora sostenida y permanente de la situación de los derechos humanos. A partir de ese diagnóstico, Provea ratifica sus líneas históricas de intervención, en clave de autonomía y apego a los principios de interdependencia de todos los derechos humanos de todas las personas:
No discriminación y justicia social. Los derechos humanos le pertenecen a todas las personas y ello debe subrayarse aún más en contextos polarizados en los que tiende a legitimarse la violencia, la agresión o el menosprecio contra personas de uno u otro bando político. Además de la discriminación por orientación política, que es fundamental prevenir y combatir, nuestra sociedad adolece de una discriminación estructural por origen socioeconómico. Los pobres son las principales víctimas de violación de prácticamente todos los derechos analizados en este Informe. El derecho a la no discriminación implica que el Estado debe tratar igual a los iguales y desigualmente a los desiguales. En efecto, quienes son estructuralmente discriminados deben ser particularmente atendidos, entre otras vías, a través de la distribución de los ingresos, y estimulados en su capacidad de construir y ejercer poder [8]. El empoderamiento de los sectores populares, su conversión en actores sociales y políticos que impulsan su autodesarrollo y satisfacción de derechos, ejerciendo presión sobre las autoridades estatales desde una perspectiva de no subordinación sino de autonomía, resulta esencial a cualquier estrategia de derechos humanos para una administración democrática del conflicto. La búsqueda de la justicia social, sin la cual una democracia no es realmente tal, debe tener a los sectores populares como principales protagonistas.
Democracia y Derechos Humanos. La democracia y los derechos humanos son interdependientes, por lo que una democracia más profunda, con mayor justicia social, fortaleza institucional, mecanismos pacíficos de resolución o administración de conflictos y ejercicio progresivo del derecho a la participación política, es también un escenario más favorable para el ejercicio de los derechos humanos. En Venezuela, ello pasa por: reivindicar la necesidad del fortalecimiento de los partidos políticos ara que realicen mejores mediaciones sociales y políticas, en la dirección planteada en la Carta Democrática Interamericana; estimular la participación democrática y contralora de toda la sociedad; cuestionar las prácticas no democráticas de cualquier actor político; la exclusión de la deliberancia y el protagonismo político de la Fuerza Armada Nacional; la exclusión de toda apología al odio y la violencia, así como de las incitaciones a delinquir, en los medios de comunicación (públicos y privados) [9]; el fortalecimiento de la institucionalidad estatal, particularmente en su capacidad de brindar, de manera permanente, servicios adecuados a la población desde una perspectiva de derechos y no de dádivas; el fortalecimiento de los contrapesos institucionales, para que coadyuven a cualificar la gestión y combatir la corrupción administrativa; el fortalecimiento del sistema de administración de justicia, para que sea accesible a toda la población y esté regido por la ley y no por los intereses de las élites políticas o económicas; y, finalmente, la reivindicación de un acuerdo incluyente, entre las fuerzas sociales y políticas, que permita administrar las legítimas diferencias que existen en la sociedad venezolana, dentro de un marco de legalidad democrática.
Estado garante de derechos y Sociedad contralora. La realización de los derechos humanos supone, según ha señalado el Relator de Naciones Unidas para los Derechos Económicos, Sociales y culturales, Danilo Türk, la presencia de un Estado con suficiente fortaleza como para hacerlo [10]. Esta fortaleza, que nada tiene que ver con el autoritarismo, radica en su capacidad de diseñar y ejecutar, con transparencia, participación y control social, políticas nacionales orientadas a garantizar una justa distribución de la riqueza y la satisfacción de todos los derechos humanos. Este Estado necesario, que basa sus acciones y políticas en leyes justas, supone al mismo tiempo una sociedad contralora que, ejerciendo su derecho a la participación, se hace parte del diseño, evaluación y control de las políticas públicas.

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CONTEXTO DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
El camino hacia el referéndum

La Organización de Estados Americanos (OEA), primero, y las partes en conflicto, después, asumieron el camino de la consulta popular como un componente estelar de la “solución a la crisis venezolana”. En efecto, en el año 2002, la resolución 833 del Consejo Permanente de la OEA abogó para que todas las fuerzas políticas y sociales de Venezuela procuraran “una solución constitucional, democrática, pacífica y electoral” [11], adjetivos que fueron ratificados por el acuerdo del 23.05.03, logrado por la oposición y el gobierno en el seno de la Mesa de Negociación y Acuerdos.
Ahí, en el punto 12, agregaron que: “…en cumplimiento del objetivo establecido en la Síntesis Operativa para buscar acuerdos con el fin de contribuir a la solución de la crisis del país por la vía electoral, coincidimos en que dicha solución se logra con la aplicación del artículo 72 de la Constitución…” [12].
En el período analizado en este Informe, la dinámica generada por la solicitud y realización del Referéndum Revocatorio del mandato presidencial, fue el signo más relevante de la vida pública nacional.
Entre noviembre y diciembre de 2003 ocurrió el proceso de recolección de firmas para solicitar la realización de referenda revocatorios, tanto del mandato presidencial como del mandato de diputados nacionales afectos o adversos al gobierno [13]. Entre enero y abril de 2004, el CNE realizó el proceso de verificación y validación de las firmas recogidas, encontrando objeciones en un número importante de ellas. En mayo se realizó el proceso de reparo o ratificación de las firmas. El 03.06.04 el CNE dio los resultados finales sobre el número de firmas válidas, que resultaron suficientes para la convocatoria del Referéndum presidencial, que ocurrió, finalmente, el 15.08.04. La madrugada del 16, luego de cerradas todas las mesas activadas para el primer referéndum revocatorio presidencial del continente y probablemente también el proceso electoral con mayor observación internacional, el CNE anunció que los resultados favorecieron al Presidente Chávez.
Por la magnitud de lo que se decidía, por su carácter inédito, por no contarse con una legislación adecuada y, particularmente, por la intensa polarización política existente en el país, el carácter conflictivo de este proceso fue sensiblemente potenciado. Cada etapa implicó enormes riesgos y activó los temores de que la violencia se desbordara.
Como antecedente al inicio del proceso, hay que recordar que a mediados de 2003, y con la aceptación de las fuerzas políticas en conflicto, el Tribunal Supremo de Justicia designó a los miembros del CNE, dada la omisión de la Asamblea Nacional. En un contexto de polarización como el existente, era muy difícil que los miembros del CNE no terminaran actuando en afinidad con los sectores en conflicto [14]. De hecho, pese a que muchas decisiones fueron adoptadas por consenso8, y el CNE mantuvo su unidad en momentos difíciles, las más polémicas decisiones reflejaron la división que existe en su seno: 3 votos de los comisionados más próximos al gobierno y 2 de los comisionados que representaban a la oposición. Pese a esta tensa situación, potenciada por la obligación de suplir la ausencia de leyes específicas, tanto la OEA como el Centro Carter, aunque de manera muy crítica con varias de sus decisiones, avalaron y respaldaron al CNE y su actuación general. Ello le dio una importante legitimidad internacional al árbitro y al proceso.
El proceso de recolección de firmas, realizado desde el 21 al 24.11.03 (para solicitar el referéndum revocatorio de diputados de la oposición) y desde el 28 de noviembre al 01.12.03 (para solicitar el referéndum revocatorio del Presidente y de diputados de la alianza de gobierno), “culminó en paz y sin mayores obstáculos que impidieran el libre ejercicio de los derechos constitucionales…” [15], según reportó la Misión Conjunta de la OEA y el Centro Carter [16]. La Misión agregó que el “CNE, y las distintas organizaciones vinculadas a la organización y la supervisión de esta etapa, demostraron su capacidad para llevar adelante este proceso de acuerdo a los principios de transparencia e integridad, reafirmando una vez más la legitimidad y credibilidad de la que gozan estas instituciones electorales en la sociedad venezolana” [17]. No obstante, antes de la finalización del proceso de recolección de firmas,
dirigentes de las fuerzas que apoyan al gobierno y el propio Presidente denunciaron un “megafraude” en la recolección de firmas de la oposición. El 30.11.03 Chávez señaló lo siguiente: “Este intento de ‘megafraude’ el pueblo no lo va a tolerar […] esas firmas deben ser verificadas una por una, las huellas dactilares […] la trampa no pasará” [18].
Según esa denuncia, la oposición no habría logrado recoger las firmas necesarias para convocar el referéndum [19] y sería solo por la presentación de firmas fraudulentas que se iniciaría un proceso de consulta. Al respecto, la Misión señaló que “tales declaraciones, en el momento en que la recolección de firmas aún no había finalizado, afectaron el clima de convivencia democrática en el que se desarrolló el proceso [y reiteró] que el único poder con facultad para dirimir o resolver las denuncias presentadas es el CNE” [20].
Si bien se detectaron hechos que podían constituir delitos electorales en el proceso de recolección de firmas, lo que condujo a la anulación definitiva de muchas de ellas, estos no eran de tal magnitud como para crear una voluntad popular en donde no la había. De hecho, tanto los procesos posteriores de verificación de firmas y de reparos, como los resultados del referéndum, demostraron que existía suficiente voluntad opositora como para convocar a un referéndum. La insistencia del Ejecutivo introdujo mucha presión sobre el CNE y el celo de este, a su vez, puso en riesgo la posibilidad de que se ejerciera, efectivamente, el derecho de más de 2 millones de firmantes.
El CNE inició la verificación de las firmas el 13.01.04, en medio de intensos debates cuyos polos de tensión eran las interpretaciones en torno a los modos de garantizar el derecho a elegir, el derecho a ser elegido y el derecho a convocar un referéndum revocatorio. Por una parte, las fuerzas que apoyan al gobierno y sus representantes en el CNE señalaban que aceptar firmas fraudulentas equivalía a vulnerar el derecho a ser elegido del Presidente Chávez, y el derecho a elegir de las personas que, en su momento, lo eligieron. Por otra parte, las fuerzas que adversan al gobierno y sus representantes en el CNE señalaban que, con excesivos tecnicismos, la mayoría del CNE estaba intentando anular firmas válidas, lo que equivalía a una vulneración del derecho constitucional a convocar un referéndum revocatorio.
Efectivamente, si las firmas falsas hubieran tenido la magnitud suficiente como para activar un referéndum presidencial creando una ficticia voluntad popular, y ello fuera avalado por el CNE, se hubiera producido una violación de derechos políticos. Pero lo mismo hubiera ocurrido si existiendo la cantidad de firmas válidas necesarias, estas hubieran sido rechazadas por el CNE, por intención expresa o por un excesivo celo. Ante ese debate, nueve organizaciones de derechos humanos exigieron “al Consejo Nacional Electoral (CNE) un reconocimiento fidedigno de la voluntad popular en el proceso de revisión y verificación de las firmas de las distintas solicitudes de referéndum revocatorio. El mecanismo […] debe garantizar frente al país que no se anule ninguna firma lícita y que no se avale ninguna firma fraudulenta” [21].
El mayor número de firmas cuestionadas eran aquellas que se encontraban en planillas que mostraban una caligrafía similar en los datos del firmante y/o en las propias firmas. Estas planillas se conocieron como “planas” y en ellas se incluyeron cerca de un millón de firmas.
La OEA y el Centro Carter fueron muy críticos del CNE que, a su juicio, por un celo particular en la evaluación de las firmas, estaba poniendo en riesgo la posibilidad de expresión de la voluntad de una parte importante de los electores. El entonces secretario general de la OEA, César Gaviria, señaló lo siguiente sobre esa etapa, en su Informe ante la Asamblea de la organización: “La OEA y el Centro Carter públicamente expresamos que éramos conscientes de que podían existir intentos de manipular la voluntad de los ciudadanos, pero era necesario evaluar el impacto que determinadas decisiones podían tener en el cumplimiento de los requisitos constitucionales […] Comprendimos entonces la preocupación del CNE pero consideramos que se debía y se debe partir de la buena fe del ciudadano como principio universal” [22]. Pese a las críticas y discrepancias, la Misión le dio un aval al CNE, lo que demostraba la existencia de condiciones para que se expresara la voluntad popular.
Sin embargo, la oposición estaba enardecida y consideraba que el CNE le estaba secuestrando la posibilidad de ejercer un derecho político. Entre finales de febrero y principios de marzo tuvo lugar una jornada de protesta de la oposición contra las decisiones que venía tomando el CNE, que se conoció como “La Guarimba”.
Varios sectores de la CD manifestaron su negativa a ir a reparos. Entre ellos, el partido Primero Justicia, cuyo diputado y dirigente nacional, Julio Borges, señaló a comienzos de marzo que: “Si no se va a reparos, por imposibles e inviables, la señal es muy clara: sería el CNE quien le cerró las puertas a los venezolanos para lograr el referendo y en ese escenario nosotros lo que tenemos que lograr es que el Gobierno quede deslegitimado […] tenemos que convertirlo en el acto final de un gobierno que está sentado en las bayonetas, sostenido por la fuerza y eso lo pone en cuenta regresiva […] La OEA le va a quitar el velo al Gobierno en la comunidad internacional” [23].
Sin embargo, un intenso proceso de negociación política entre las dos fuerzas políticas enfrentadas y el CNE, con la mediación de la OEA y el Centro Carter, logró convencer a la oposición de ir a los reparos bajo ciertas condiciones que fueron acordadas por todos. Esto permitió mantener el conflicto enmarcado en la ruta del revocatorio. A mediados de abril la Misión Conjunta señaló lo siguiente: “Saludamos los esfuerzos realizados por las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) así como de los representantes de la Coordinadora Democrática y del Comando Ayacucho con el fin de lograr un mecanismo ágil, sencillo, seguro y transparente para culminar el proceso de solicitud de referendo revocatorio” [24]. Finalmente, el proceso de verificación, que debía durar un mes, duró más de tres, pero dio paso a la posibilidad de avanzar a la realización de los reparos.
El 20.04.04, “finalizadas las conversaciones […], el CNE anunció las cifras definitivas para el referéndum presidencial: validó 1.910.965 firmas, rechazó 375.241 y pasó a reparos 1.192.914” [25]. El objeto de los reparos, que ocurrieron entre 28 y el 31.05.04, era “dar a los firmantes la oportunidad de retirar sus firmas (reparación de firmas válidas) o confirmar el estampado de las mismas (reparación de firmas rechazadas)” [25].
Antes de su realización, fueron profusas las denuncias de distintos tipos de presiones laborales para retirar o confirmar las firmas. Ya antes, en ocasión del proceso de recolección de firmas (noviembre y diciembre de 2003) cuando era previsible que esto ocurriera, el Foro por la Vida señaló que “Si bien […] el carácter de las firmas es público, ya que no son, ni en este ni en otro caso, equivalentes a un voto, y por lo tanto no deben ser secretas, en este contexto de confrontación, la publicidad de las firmas puede afectar, de hecho, otros derechos de las personas que decidan respaldar una u otra opción o abstenerse de hacerlo. Por tal razón, el Estado está obligado a adoptar de inmediato medidas preventivas de protección, en particular, de los derechos al empleo, la seguridad ciudadana y la no discriminación” [26]. Provea y el Centro de Derechos Humanos de la Ucab invitaron públicamente a presentar denuncias en sus sedes y ante las instancias oficiales.
No obstante, fueron pocas las denuncias recibidas en comparación con las aparecidas en los medios de comunicación, con lo que es muy difícil medir en qué magnitud estas presiones estaban produciéndose.
Finalmente los reparos tuvieron lugar, y a partir de ellos la oposición logró obtener las firmas necesarias para convocar al referéndum. El CNE anunció su realización para el mes de agosto.
Con el anuncio del CNE, se produjeron hechos de violencia en el centro de Caracas. Sectores afectos al gobierno, pero cuyas acciones fueron rechazadas por este, atacaron a distintos medios de comunicación social.
El mismo día, el Presidente se dirigió al país en cadena de radio y televisión. En ella recordó que el referéndum revocatorio había sido una propuesta suya a la Asamblea Nacional Constituyente; celebró que la oposición hubiera hecho uso de ese mecanismo de la democracia participativa, considerándolo una victoria para la Constitución; y, finalmente, reconoció los resultados presentados por el CNE y se declaró en campaña por el NO.

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CONTEXTO DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
El resultado del referéndum


El 15 agosto, casi 10 millones de venezolanas y venezolanos asistieron a un proceso electoral que hacía historia en el continente y que contaba con la mayor cantidad de observadores internacionales en elección alguna realizada en Venezuela, para responder la siguiente pregunta: “¿Está usted de acuerdo con dejar sin efecto el mandato popular, otorgado mediante elecciones democráticas legítimas al ciudadano Hugo Rafael Chávez Frías, como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el actual período presidencial?”.
En la mayoría de los centros de votación el voto fue automatizado, con máquinas que transmitían la información a los centros de totalización y producían un comprobante impreso en papel que se quedaba en cada centro como respaldo. Durante el día se generaron larguísimas colas, que fueron explicadas por la Misión Conjunta como producto de varios factores: a) el aumento del Registro Electoral Permanente sin que se hubieran abierto nuevos centros de votación, b) la novedad del proceso, c) la disminución de la abstención en cerca de 10 puntos y, d) la novedad de la máquinas captahuellas, introducidas para impedir el doble voto y para comenzar a desarrollar una base de datos de huellas dactilares.
Pese al tiempo de espera en las colas, que llegó a sobrepasar las 12 horas en algunos lugares, no se generaron conflictos relevantes. Provea apreció “como un hecho muy positivo para la democracia venezolana que el comportamiento de la población se enmarcara en su misma tradición pacífica y democrática de jornadas electorales anteriores. La solidaridad manifiesta entre los ciudadanos, el respeto mutuo y su paciencia crítica frente a los contratiempos de este inédito proceso, son un poderoso ejemplo a seguir por todo el liderazgo venezolano” [27]. El Embajador Walter Pecly Moreira, Jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, señaló que “el pueblo de Venezuela ofreció al mundo y en especial a los pueblos hermanos de las Américas un extraordinario ejemplo” [28] y agregó, en su informe presentado a la Asamblea de la OEA que todo “se desarrolló normalmente, sin incidentes que pusieran en duda la transparencia e integridad del mismo. Los ciudadanos que participaron de la convocatoria lo hicieron libremente, sin obstáculos que impidieran o limitaran la expresión de su voluntad, no registrándose casos de intimidación o violencia” [29].
En la madrugada del 16 de agosto, el CNE presentó los resultados que, con una tendencia irreversible, mostraban el triunfo del Presidente Chávez. Ese día, 5.800.629 de personas (59,0958% de los electores que asistieron a la consulta) votaron por el NO y 3.989.008 (40,6393%) por el SÍ [30].
La oposición denunció fraude esa misma madrugada y los dos rectores que le son aliados no participaron del anuncio oficial. No obstante, en una rueda de prensa conjunta, Jimmy Carter y César Gaviria, ese mismo día, avalaron el resultado presentado por el CNE. La Misión Conjunta venía realizando un proceso de contraloría de todo el proceso y contaba con información coincidente con la del CNE. Posteriormente, la Misión participó de dos auditorías realizadas por el CNE, que confirmaron el resultado. No obstante, la oposición se mantuvo incrédula de los resultados.
Frente a los resultados, Provea se pronunció en los siguientes términos: “ratificamos el respeto a los resultados hechos públicos por el ente comicial […] En este sentido, rechazamos el desconocimiento de tales resultados efectuado por voceros de la oposición y les recordamos que existen procedimientos administrativos y judiciales, establecidos en la legislación venezolana para procesar sus desacuerdos. Todos los actores políticos deben favorecer la paz y la administración democrática de los conflictos que surcan nuestra sociedad; Solicitamos al CNE que implemente los mecanismos correspondientes para aclarar y disipar las dudas planteadas por la oposición con respecto a los resultados preliminares anunciados” [31].
El entonces secretario general de la OEA señaló en su Informe a la Asamblea de la organización lo siguiente: “…la actitud de la oposición, de no abrir siquiera un pequeño espacio para reconocer el triunfo del presidente Chávez, la ha colocado en una situación compleja frente a la comunidad internacional que no alcanza a comprender cómo el referendo no contribuyó más a resolver la conflictividad política y, hasta donde hemos podido observar, no entiende sus razones para desconocer el resultado” [32].
El 26.08.04, el Consejo Permanente de la OEA, luego de superar los obstáculos colocados por los Estados Unidos, emite su Resolución 869, reconociendo los resultados del Referendo Revocatorio Presidencial. Se cerraba así, a efectos de la OEA, el ciclo iniciado con la Resolución 833 que abogaba por una “solución constitucional, democrática, pacífica y electoral”. No obstante, por tratarse de un conflicto más complejo que el de la interrupción o continuidad de un mandato presidencia, tal como hemos señalado, las crisis siguen instaladas entre nosotros.

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CONTEXTO DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
La Guarimba: estrategia insurreccional y represión desproporcionada

El 27.02.04 se inició una ola de protestas de sectores de la oposición, que tendría expresiones pacíficas y violentas. El conjunto de estas manifestaciones, que duraron cinco días consecutivos y ocurrieron fundamentalmente en urbanizaciones donde habitan los sectores medios y altos de Caracas y otras 15 ciudades del país, se conoció como La Guarimba. Se trata de una modalidad de protesta promovida inicialmente por el Bloque Democrático [33], un sector radical de la oposición que nunca apostó al referéndum por considerarlo una trampa del “régimen” [34]. La Guarimba consistía en hacer barricadas cerca de las viviendas, con basura y fuego, y mantenerse ahí siempre que no llegaran los organismos de seguridad de carácter nacional o personas afectas al gobierno. En ese caso, los manifestantes debían refugiarse en sus casas o “Guarimbas”. El objetivo de la estrategia promovida era generar una desobediencia civil generalizada que ameritara la intervención de la Fuerza Armada Nacional en solidaridad con los manifestantes.
En muchos lugares, los cierres de calle no generaron mayor confrontación con el Estado o con particulares, ni ocurrieron hechos de violencia, pero en algunos otros, los manifestantes se enfrentaron con los organismos de seguridad o con particulares afectos al gobierno, destruyeron bienes públicos y activaron armas de fuego.
La actuación estatal tuvo distintos momentos y características. Mientras los organismos de seguridad dependientes de Alcaldías dirigidas por la oposición, como la Policía Metropolitana (organismo responsable del resguardo de las manifestaciones en Caracas) y las policías de los municipios Baruta y Chacao, se abstuvieron de controlar a los manifestantes y, en algunos casos, les ayudaron a levantar barricadas; los organismos dependientes del Gobierno Nacional, en particular la Guardia Nacional (GN), actuaron en la contención y represión de las manifestaciones. La actuación de la GN varió dependiendo del lugar y el momento, estando en unas ocasiones ajustada a derecho y en otras fuera de él [35]. Fueron denunciados múltiples manifestantes heridos y golpeados, así como personas detenidas arbitrariamente [36]. También, en ese contexto, 11 personas fueron asesinadas, de las cuales al menos cuatro lo fueron por la acción de funcionarios de seguridad.
Aunque posteriormente reconoció que podían haber “excesos”, en un primer momento, el Gobierno negó que la GN o la Disip hubieran reprimido o golpeado a los manifestantes. El Vicepresidente, José Vicente Rangel señaló, al inicio de la ola de protesta, lo siguiente: “no caeremos en provocaciones, tendremos el control de la fuerza, de la represión, porque éste no es un gobierno represivo como los de Punto Fijo” [37]. El Presidente Chávez felicitó a la GN por su actuación en estos hechos, pese a que ya entonces existían imágenes audiovisuales que mostraban, con poco margen de duda, que la GN había actuado de manera desproporcionada en varios lugares.
Frente a esta posición, Provea se pronunció condenando “la felicitación pública que, tanto el
Presidente de la República (Gobierno en Línea, 01.03.04, http://www.gobiernoenlinea.ve/), como el Ministro de la Defensa (Últimas Noticias, 28.02.04, pág. 12), realizaron a la GN por su actuación en el control de las manifestaciones ocurridas desde el 27.02.04. Aunque no puede hacerse una generalización, resulta evidente la comisión de delitos por parte de diversos funcionarios de este cuerpo de seguridad estatal. La felicitación gubernamental, así como la descalificación de toda denuncia de violación a los derechos humanos, se convierte en un mecanismo que estimula la impunidad de las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante estos días y hacen al Alto Gobierno corresponsable de los delitos cometidos. Asimismo, alientan la comisión de nuevos excesos por parte de este organismo de seguridad” [38]. Igualmente, Provea consideró como “Particularmente lamentables […] las omisiones de la Defensoría del Pueblo en estos días de violencia. Esa institución tiene un mandato constitucional de facilitar mediaciones sociales y velar por el respeto a los derechos humanos, sin discriminación de ningún tipo. Lejos de honrar ese mandato, la Defensoría ha actuado sólo en defensa de unos derechos (entre ellos el de la seguridad ciudadana), efectivamente vulnerados por unas autoridades (alcaldes y gobernadores de oposición) y no en defensa de todos los derechos vulnerados, de todas las partes involucradas en el conflicto. Su ausencia de mediación, así como la parcialidad de su intervención, aleja a la Defensoría de su misión constitucional” [39].


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CONTEXTO DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Notas


1. Nos referimos a los escenarios y no al número de víctimas de la violencia política, pues como se verá más adelante, estas aumentaron. Al hacer la comparación por escenarios tenemos en mente el número de días en los que, de manera general, ocurrieron más confrontaciones violentas, como el paro de dos meses entre diciembre de 2002 y febrero de 2003 o la semana conocida como “La Guarimba” en febrero y marzo de 2004.
2. Ver recuadro sobre el tema en la página 24. También en los capítulos “Derecho a la manifestación” y “Respuestas organizativas de la sociedad”, en este Informe.
3. El discurso del Presidente y su responsabilidad en la radicalización de la polarización ha sido un tema harto discutido en el país. Provea considera que por su alta investidura tiene una responsabilidad mayor de modelaje democrático y de preservación y estímulo de la convivencia pacífica. En tal sentido, compartimos el análisis de la historiadora Margarita López Maya, quien señala que: “El fenómeno de la polarización política […] no lo produjo el discurso de Chávez, si bien éste lo ahondó y exacerbó, ni lo resuelve un mero cambio de discurso de Chávez, si bien esto ayudaría” (Margarita López Maya. Exposición con motivo del reconocimiento en la Asamblea Nacional de la ratificación del Presidente. 27.08.04; Mimeo).
4. Ver comunicado de Provea “Mitos que obstaculizan el diálogo y la profundización de los cambios democráticos”. 27.02.04. [en línea] <http://www.derechos.org.ve>
5. Ver Contexto en el Informe 2002-2003, disponible en el sitio Web de Provea:
<http://www.derechos.org.ve>.
6. Esto, que era palpable a través de estudios de opinión y del propio trabajo de calle, quedó confirmado por los resultados del referéndum presidencial. La información disponible en el sitio Web del Consejo Nacional Electoral <http://www.cne.gov.ve> permite comparar los resultados de los municipios y parroquias donde habitan los sectores populares y donde habitan los sectores medios y altos de la población.
7. Cabe recordar que el Artículo 5 de la Carta Democrática Interamericana señala que “El fortalecimiento de los partidos y de otras organizaciones políticas es prioritario para la democracia” (Asamblea General de la Organización de Estado Americanos.11.09.01).
8. PAUL HUNT, MANFRED NOWAK Y SIDDIQ OSMANI, Los derechos humanos y la reducción de la pobreza: Un marco conceptual. Naciones Unidas. Nueva York y Ginebra, 2004. [en línea http://www.unhchr.ch/>
9. El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha señalado que “…los Estados tienen la suprema obligación de evitar las guerras, los actos de genocidio y demás actos de violencia […] A este respecto, el Comité observa, en particular, que existe una vinculación entre el artículo 6 [que consagra el derecho a la vida en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos] y el artículo 20, que dispone que estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra (párr. 1), así como toda actividad que constituya incitación a la violencia”.COMITÉ DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU Observación General N° 6 “Del derecho a la vida”.30.04.82. Consulta en línea: <http://www.unhchr.ch/>.
10. DANILO TÜRK: Realización de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Informe definitivo, 03.07.92, párrafo 85 y siguientes.
11. Consejo Permanente de la OEA. Resolución 833. CP/RES. 833 (1348/02) [en línea] <www.oas.org>.
12. José Vicente Rangel, Américo Martín y otros. Acuerdo entre la representación del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y los factores políticos y sociales que lo apoyan y la Coordinadora Democrática y las organizaciones políticas y de la sociedad civil que la conforman. Caracas, 23.05.04 [en línea] <http://www.analitica.com/bitblioteca>
13. Insistiremos poco sobre los referenda de diputados, porque tienen menor impacto en la situación política.
14. “Las divisiones internas en el cuerpo eran muy problemáticas, pero reflejaban las divisiones del país. En un ambiente político sumamente cargado era difícil, y quizás hasta imposible que los directores del CNE se mantuvieran al margen de la división y de la confrontación política. Los directores de CNE no se comunicaban eficazmente uno con el otro”. CENTRO CARTER: Resumen Ejecutivo del Informe Integral. 30.09.04; Mimeo.
15. Más del 95% de las decisiones del CNE han sido por unanimidad […] En todo caso, el CNE es un órgano colegiado que decide por mayoría, como cualquier órgano colegiado Jorge Rodríguez, Rector Principal del CNE. Programa de TV “Tribuna de Cambio”, dirigido por Vladimir Villegas, Venezolana de Televisión, 06.06.04.
16. Misión Conjunta en Venezuela de la OEA y el Centro Carter. Recolección de firmas en Venezuela: comunicado de la misión conjunta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter. 01.12.03. [en línea] <www.oas.org>
17. La Misión estuvo compuesta por más de 50 observadores internacionales, desplegados en 20 de los 24 estados del país (Ídem).
18. Misión Conjunta en Venezuela de la OEA y el Centro Carter, op. Cit.
19. Cable de la Agencia EFE, 30.11.03. [ en línea] <http://www.terra.com.mx>
20 Las firmas necesarias eran un número igual o superior al 20% de los electores inscritos, según lo señalado en el artículo 72 de la Constitución; es decir, un poco más de 2 millones de firmas.
21. Ídem.
22. Julio Borges. El Universal, 07.03.04. [en línea] <www.eud.com>
23. Misión Conjunta OEA y Centro Carter. Comunicado de Prensa de la Mision de la Organización de los Estados Americanos y el Centro Carter. 15.04.04. Consulta en línea en el sitio Web de la Unidad para la Promoción de la Democracia de la OEA: <www.upd.oas.org>
24. César Gaviria: op. cit.
25. Ídem.
26. Foro por la Vida. Comunicado Foro por la Vida se pronuncia ante el proceso de recolección de firmas. Caracas 19.11.03. [Consulta en línea] <www.derechos.org.ve>
27. PROVEA: Comunicado Provea felicita al pueblo venezolano y exhorta a la oposición a respetar los resultados dados por el CNE y avalados por los observadores internacionales.17.08.04 [en línea] <www.derechos.org.ve>
28. Valter Pecly Moreira. Jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA en Venezuela presenta informe sobre resultados del referendo. 25.08.04. Consulta en línea: <www.oas.org>
29. Valter Pecly Moreira. Misión de Observacion de la OEA reitera transparencia del referendo revocatorio.24.09.04 [en línea] <http://www.venezuela-oas.org>
30. Consejo Nacional Electoral: Resultados obtenidos para el dia: 03/09/2004, hora: 11:47:00 AM. [en línea] <http://www.cne.gov.ve/resultados>
31. PROVEA, op.cit
32. César Gaviria, op. cit.
33. Ver Robert Alonso: La Guarimba (en cinco pasos bien sencillos y simples) [en línea] <http://www.robertalonso.com.ve>. También <http://www.bloquedemocratico.org> En una propiedad de Robert Alonso, se descubrirían meses más tarde un grupo de más de 100 hombres que estarían recibiendo entrenamiento militar y entre quienes se encontraban jefes paramilitares colombianos.
34. Su objetivo declarado es “que las soluciones modernas, aplicables a las crisis como la que vive Venezuela, no son solamente de carácter electoral, sino más bien de desobediencia civil generalizada, que es definitivamente apoyada por las Fuerzas Armadas, las cuales obligan al Dictador a someterse a la voluntad de las mayorías” [en línea]: <http://www.bloquedemocratico.org>.
35. Ver capítulos “Derecho a la manifestación” y “Respuestas organizativas de la sociedad”, en este Informe.
36. Ver en este Informe “Derecho a la integridad personal” y “Derecho a la libertad personal”.
37. José Vicente Rangel, Últimas Noticias, 29.02.04. Pág.9.
38. PROVEA: “Servicio informativo Derechos Humanos y Coyuntura Nº. 134”. Del 27 de febrero al 12 de marzo de 2004 [en línea] <http://www.derechos.org.ve>.
39. Ídem.

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BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Introducción

El balance que se presenta a continuación es un resumen del análisis de la situación de los derechos humanos, que se realiza, con mayor detalle, en cada uno de los capítulos que componen esta edición, la XVI, del Informe Anual de Provea. Como todos los años, aspiramos con ello a promover debates y diálogos que apunten a cualificar la acción estatal en materia de derechos humanos.
En medio de la intensa polarización política, Provea, junto al movimiento nacional de derechos humanos articulado en el Foro por la Vida, viene insistiendo en la necesidad de generar espacios para algunos acuerdos básicos, que tengan como piso mínimo o punto de partida las obligaciones estatales en materia de derechos humanos. Con esta XVI edición, queremos insistir una vez más, pues estamos convencidos de que los modos violentos de expresión del conflicto, que afectan a todos los derechos analizados en este Informe, pueden ser reducidos para darle paso a una administración más democrática del conflicto.

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BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Derecho a la Alimentación


La situación del derecho a la alimentación no presenta mayores variaciones con respecto al período anterior. En términos generales puede destacarse que se mantiene una leve tendencia al aumento en los índices de desnutrición, especialmente en la población menor de 15 años, para el año 2002, último año del que se disponen cifras oficiales. En promedio, el déficit nutricional de esta población se ubicó en 24,4%. Al analizar los indicadores de desnutrición por región geográfica, se evidencian diferencias sustanciales entre las entidades federales. Los estados con presencia de un porcentaje significativo de población indígena o con los mayores índices de pobreza, tienen a su vez un mayor índice de déficit nutricional. Según la categoría Combinación de Indicadores, en los menores de 2 años el mayor déficit nutricional se encuentra en los estados Delta Amacuro (37,84%), Monagas (35,45%), Amazonas (33,64%) y Apure (30,25%). Son entidades que poseen más de 10 puntos porcentuales por encima de la media nacional (23,6%) y donde existe un importante porcentaje de población indígena que, por su grado de exclusión, padece de notables problemas nutricionales.
También se constató un aumento importante en uno de los indicadores clásicos que miden la situación nutricional de un país: el bajo peso al nacer. Las cifras oficiales para este indicador corresponden al año 2003 y muestran un retroceso significativo con respecto a 2002, al registrarse un incremento de 1,5% en el número de bebés que nacen con menos de 2,5 kg de peso.
En el área de la seguridad alimentaria, uno de los indicadores es la disponibilidad de alimentos, que debería satisfacer el consumo diario referencial de kilocalorías, establecido para la población venezolana en 2.300 Kcal/persona/día. Según fuentes oficiales, desde 1999 se registra una tendencia creciente en este indicador, aunque admiten que el comportamiento ha sido cíclico, debido a las fluctuaciones que experimenta la importación de alimentos. El indicador de suficiencia alimentaria experimentó una mejoría, pasando Venezuela de la categoría de insuficiencia crítica, en la cual se encontraba para el año 1999, a suficiencia precaria en el año 2001. Lo que se expresa en que 29% de la población más pobre consume menos de 1.781 calorías diarias, cuando el requerimiento es de 2.300. Respecto a la autonomía en materia alimentaria, informes oficiales señalan que Venezuela mantiene una marcada dependencia externa y para el año 2002 la producción nacional aportó 60,4% de los requerimientos calóricos, cuando el mínimo referencial debe ubicarse, según la FAO, en 70%. Los esfuerzos por desarrollar políticas destinadas a garantizar la seguridad alimentaría tropiezan con obstáculos derivados de la ausencia de consulta y construcción de consensos mínimos entre todos los actores involucrados en los procesos de producción y comercialización de alimentos, más necesarios en momentos en que parecen existir proyectos políticos e intereses claramente diferenciados en materia agrícola. La seguridad alimentaria en Venezuela, aun con las medidas adoptadas, no logra alcanzar un estado aceptable y sostenible, manteniéndose vulnerable a factores de orden político y económico.
Como indicadores positivos en el lapso destacan la leve recuperación del poder adquisitivo del salario -lo que facilita mayor acceso a la canasta alimentaria- y los programas estatales, cuyas cifras oficiales expresan un aumento en la cobertura de distribución de alimentos a precios más accesibles.

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BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Derecho a la Seguridad Social


En relación con el derecho a la seguridad social, continúa la mora del Estado, por una parte, en su obligación de legislar en materia de los subsistemas de la seguridad social y, por otra, en su obligación de implementar el nuevo sistema contemplado en la Ley Orgánica aprobada en diciembre de 2002. Ni la Asamblea Nacional (AN) ni el Ejecutivo Nacional actuaron con la celeridad necesaria para desarrollar integralmente el nuevo sistema de seguridad social que debe brindar, progresivamente, protección y cobertura al conjunto de la población. En la AN, las leyes que deben regular los diversos regímenes prestacionales de la seguridad social no tuvieron tratamiento prioritario, y solo fueron aprobadas en primera discusión las leyes del Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat, del Régimen Prestacional de Empleo y la del Régimen Prestacional de Servicios Sociales al Adulto Mayor y Otras Categorías de Personas, mientras que las restantes no se sometieron al debate parlamentario. Por su parte, el Ejecutivo Nacional continúa en mora con la aprobación oportuna del Plan que debe diseñar la nueva institucionalidad del sistema de seguridad social. Por otro lado, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) incurrió en denegación de justicia por mora procesal en el caso del recurso de nulidad por inconstitucionalidad introducido por Provea contra la omisión en la que incurrió el órgano legislativo que derogó la prestación de Paro forzoso establecido en la Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social (LOSSS), que afecta a los beneficiarios de esta prestación en caso de la pérdida, voluntaria o no, del empleo. Transcurridos once meses desde que Provea introdujo un recurso de nulidad por inconstitucional, y diez meses desde la admisión de la acción judicial por inconstitucionalidad, el TSJ todavía no decidió en una materia que afecta a las personas que queden desempleadas. Además de ello, la AN no rectificó, ni tampoco propició en su seno un debate que permitiera la presentación de un proyecto de reforma del cuestionado artículo 138 de la mencionada Ley.
En relación con la obligación del Estado de satisfacer y garantizar el derecho a la seguridad social, el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) continuó pagando regularmente las pensiones de vejez homologadas al salario mínimo urbano, y logró incorporar una mayor cantidad de pensionados que cumplen con los requisitos y que esperaban ser incorporados en la nómina de cobro de pensiones, con lo que se comienza a saldar una deuda histórica de este Instituto.
Para el mes de diciembre de 2003 existían 626.795 pensionados registrados, 16,3% más, comparados con los 538.840 de diciembre de 2002. Esto implica la incorporación de 87.955 nuevos pensionados, 7.330 pensionados por mes, cifra que, aunque se ubica por debajo de la meta prevista (30.000 nuevos pensionados al mes), supera con creces el promedio de 1.892 incorporaciones mensuales de 2002. Adicionalmente, en el curso del año 2004, el IVSS canceló la deuda acumulada desde 1992 hasta marzo de 2001 por concepto de homologación y retroactivo, beneficiando a aproximadamente 550.000 pensionados.
Para diciembre de 2003, el IVSS daba cobertura a un total de 2.275.824 personas, lo que representa apenas el 48% de las personas ocupadas en el sector formal de la economía y solo el 19% de la población económicamente activa. Persiste la tendencia histórica de la alta morosidad acumulada, tanto del sector privado (33,4%) como del sector público (66,6%), lo que sigue siendo un obstáculo estructural que afecta la viabilidad y sostenibilidad del sistema de seguridad social. El Fondo de Asistencia Médica (FAM) ejecutó en el año 2003 un presupuesto con un déficit de Bs. 955 millardos, muy superior al déficit de 2002, cuando alcanzó la suma de Bs. 496 millardos. Este incremento del 92,5% agrava y confirma la tendencia sostenida de la insuficiencia presupuestaria del fondo de salud del IVSS.

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BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Derechos Laborales

En cuanto a los derechos laborales, resulta positivo destacar que para septiembre de 2004 el desempleo se ubicó en 14,5% de la Población Económicamente Activa (PEA), cifra 3,5 puntos inferior al 18% registrado en septiembre de 2003. El desempleo afecta en mayor proporción a las mujeres y a los jóvenes. En efecto, en septiembre de 2004, el 16,9% de las mujeres con edad y disposición de trabajar se encontraban desempleadas, mientras que en los hombres, este porcentaje disminuye, hasta alcanzar un 14,5%. Para los jóvenes entre 15 y 24 años, el desempleo alcanza un 27,9%. Para julio de 2004, el 52,7% de la PEA se ubicó en el sector informal de la economía, lo que representa un aumento del 1,3% respecto de las cifras del segundo semestre de 2002. En abril de 2004, el Ejecutivo Nacional decretó un incremento de 30% del salario mínimo, el cual se cancelaría fraccionado en un 20% a partir del 01.05.04 y otro 10% a partir del 01.08.04. Un aspecto positivo del decreto de aumento del salario mínimo fue la inclusión de las personas que realizan trabajo doméstico, eliminando la discriminación existente desde 1979, cuando quedaba a la libre voluntad del patrono la fijación de su remuneración. Asimismo, se eliminó la discriminación entre trabajadores de conserjería de edificios residenciales bajo el régimen de propiedad horizontal y aquellos que laboran en edificios comerciales. El Decreto ordena el pago del salario mínimo de forma íntegra, prohibiendo incluir en este el arrendamiento de la vivienda.
El incremento salarial, aunque fue fraccionado y sin carácter retroactivo, constituyó un esfuerzo importante para recuperar el poder adquisitivo del salario. En la fecha establecida para el aumento del 20%, el 01.05.04, el incremento salarial superó la inflación acumulada, teniendo como efecto positivo que se recuperara el terreno perdido frente a la inflación en el año 2003, cuando el incremento salarial fue 7,5 puntos menor a la inflación acumulada.
No obstante, continuó siendo insuficiente para cubrir las canastas básica y alimentaria. En relación con la primera, el valor de la canasta básica oficial para el 30.04.04 era de Bs. 625.876, por lo que el déficit del salario mínimo, en una familia donde solo uno de sus miembros trabaja, a mayo de 2004, era de 52,7%, mientras que si dos miembros lo hacen, sería del 5,3%. En cuanto a la canasta normativa alimentaria oficial para el 30.04.04, que tenía un valor de Bs. 312.938, el salario mínimo vigente a mayo solo cubría el 94% de su valor. Para diciembre de 2003, existían en Venezuela 5.901.012 hogares, de los cuales el 9 % no percibía ningún tipo de ingreso; el 42,7% tenía ingresos no mayores a Bs. 200.000, situación que los colocaba en la línea de pobreza extrema; el 18 % eran hogares pobres, sus ingresos oscilaban entre Bs. 200.001 y 350.000, es decir, solo cubrían el costo de la canasta alimentaria normativa oficial; el 13,5% tenía ingresos mensuales entre Bs. 350.001 y 500.000. Solamente el 7,2% de los hogares contaba con ingresos suficientes como para cubrir la canasta básica oficial y apenas el 15,4% restante los cubría cómodamente. En promedio, la familia venezolana está compuesta de 4,3 integrantes, donde solo 1,6 tiene un trabajo remunerado.
Durante el período se registraron presiones a los trabajadores, tanto del Estado como del ámbito privado, vinculadas con la coyuntura política. La polarización social y política siguió afectando el derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva. La representatividad de las dos principales centrales de trabajadores que se disputan el liderazgo (CTV y UNT), fueron motivo de pugnas entre sindicatos y autoridades estatales, incidiendo en la negociación de los contratos colectivos y en la participación del sector de los trabajadores ante instancias internacionales.
En el ámbito legislativo, destaca la aprobación, en primera discusión, del Proyecto de Ley del Régimen Prestacional de Empleo, de la reforma de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, así como la mora de la AN en la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo. Ello, a pesar de que la Sala Constitucional del TSJ, en respuesta a un recurso de inconstitucionalidad por omisión contra la AN, interpuesto el 09.09.03 por la Federación Nacional de Trabajadores de Institutos Autónomos y Empresas del Estado, ordenó a la AN reformar la LOT en un plazo máximo de seis meses, a fin de dar cumplimiento a la Disposición Transitoria Cuarta y al artículo 92 del texto constitucional, referidos al cálculo retroactivo de las prestaciones sociales de los trabajadores de conformidad con el último salario devengado.
Respecto al trabajo infantil, sigue sin definirse una estrategia estatal para abordar esta situación. Como aspecto positivo, la AN sancionó, el 04.12.03, el convenio 182 de la OIT, sobre la erradicación inmediata de las peores formas de trabajo infantil.

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BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Derecho a la Salud
 
La ampliación de la cobertura de los servicios de atención primaria a través de la Misión Barrio Adentro impactó positivamente el derecho a la salud, particularmente de la población que vive en áreas urbanas no consolidadas de más difícil acceso. Hasta la fecha, cuenta con 8.500 consultorios populares, entre módulos de atención y casas comunitarias tiene cobertura en todo el país (320 municipios y 561 parroquias), salvo en el Edo. Táchira, y cuenta con un cuerpo médico de 13.113 profesionales. Sin embargo, las debilidades en la rectoría del Ministerio de Sanidad y Desarrollo Social (MSDS), los déficit de gestión por parte de los estados descentralizados y la fragmentación institucional y financiera del sistema de salud, obstaculizan la vigencia del derecho a la salud. Aun cuando se valora positivamente la orientación de las políticas de salud establecidas en el Plan Operativo del MSDS, por ser conceptualmente coherentes con el derecho a la salud, el Ejecutivo nacional no logró concretar soluciones a la crisis del sistema público de salud. En relación con el financiamiento, sigue sin superarse el 2% del PIB. En el año 2004 fue de 1,3%, registrándose incluso un decrecimiento de 0,5 puntos con respecto a 2003, cuando fue de 1,8%.
En el ámbito legislativo, continúa en mora la aprobación de la Ley Orgánica de Salud, que permitiría adecuar la ley a los preceptos constitucionales y establecer normas que regulen el nuevo sistema de salud integrado a la seguridad social. Sobre el funcionamiento de la red pública de asistencia a la salud, la falta de medicamentos e insumos se agudizó durante el año 2004, afectando directamente a los sectores menos favorecidos y a los grupos más vulnerables, entre ellos los enfermos crónicos, niños, niñas y adolescentes y mujeres embarazadas. El déficit presupuestario de la mayoría de las instituciones de la red pública de atención a la salud afectó, además, el principio de gratuidad establecido en la CRBV. Provea cuantificó 105 denuncias relacionadas con el cobro directo o indirecto en los establecimientos públicos. El número de denuncias se incrementó en 42% en relación con las 74 registradas en el lapso anterior.
También se registraron 527 denuncias sobre problemas de funcionamiento en los centros públicos de salud, la mayoría de las cuales se refieren a la falta de insumos, problemas de infraestructura, carencia de equipos médicos o equipos obsoletos, y el cierre de algunos servicios de salud. En relación con los conflictos laborales, el sector salud registró un total de 68 protestas, 27 de las cuales implicaron la suspensión de los servicios de asistencia. La mayoría de estas acciones se vincularon a demandas laborales y a la dotación de insumos en los centros públicos de atención.
En cuanto a la promoción y prevención de la salud, hay avances y reveses. El acceso a información estadística fiable y actualizada presenta debilidades institucionales crónicas, que dificultan el cumplimiento de los fines y actividades de la contraloría y el protagonismo popular. Entre los avances está el incremento de la inversión pública para garantizar una mayor cobertura de inmunizaciones e incorporación de nuevas vacunas al Programa Ampliado de Inmunizaciones. Entre los reveses se evidenció una tendencia al aumento de casos de malaria y dengue con respecto a años anteriores.
La mortalidad materna tuvo una importante reducción, al pasar de una tasa de 68 por cada 100.000 nacidos vivos, en el año 2002, a una de 57,6 en el año 2003. No ocurrió lo mismo con la mortalidad infantil que, en 2003 (18,1), tuvo una tasa prácticamente igual a la de 2002 (18,2). Se considera positiva la publicación de la Norma Oficial para la Atención Integral en Salud Sexual y Reproductiva, por parte de Dirección de Salud Sexual y Reproductiva del MSDS. Dicha norma establece las directrices fundamentales de la Política Pública en la materia, a fin de disminuir la prevalencia del embarazo en adolescentes, las altas tasas de mortalidad materna e infantil, la elevada incidencia de morbi-mortalidad por cáncer cérvico, mamario y próstata, el elevado índice de niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual y el incremento de la violencia intrafamiliar y de género.

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Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Derecho a la Educación

El resultado más significativo del período en cuanto al derecho a la educación radica en que 2.131.061 personas participaron o participan actualmente en diversos espacios educativos a través de programas sociales conocidos como Misiones: Misión Robinson I y II, Misión Ribas y Misión Sucre. Se espera que estos programas, acordes con las obligaciones estatales, avancen a una mayor institucionalización, minimizando la lógica de operativo y favoreciendo los controles democráticos, en aras de corregir errores e impedir vicios de diverso tipo, incluida la corrupción administrativa. Un ámbito de especial atención remite a la formación docente de las personas responsables de su desarrollo.
En el ámbito de la educación formal, a pesar de que hubo crecimiento global de la matrícula, el porcentaje de incremento interanual (1,3%) es significativamente menor al observado a partir del período 1999-2000. A esta señal negativa se añade que el crecimiento se registró solo en educación media y superior; decreciendo en educación preescolar y en básica. Estos datos constituyen una advertencia para las intenciones formuladas por las autoridades educativas venezolanas, de alcanzar ocho años antes la Meta del Milenio de Naciones Unidas, de universalizar la educación básica para el 2.015, lo que requiere un ritmo sostenido y acelerado de crecimiento, observado en los últimos tres períodos y destacado en Informes anteriores. El Proyecto de las Escuelas Bolivarianas y las declaraciones oficiales sobre la meta de incluir un mayor número de escuelas en el mismo se evalúan como positivos, aunque es necesario conocer la evaluación y viabilidad financiera de esta meta de ampliación, que al 2006 espera abarcar a todos los planteles de educación básica dependientes de la administración nacional. El porcentaje de meta cumplida para este período respecto del planificado en el anterior fue de 91%. Otra medida acorde con políticas inclusivas en materia de educación es el Proyecto Simoncito, creado para universalizar la educación inicial (0 a 6 años), no obstante su impacto cuantitativo es todavía reducido. Lo mismo ocurre con los Centros Bolivarianos de Informática y Telemática (CBIT). También se cataloga positivamente el hecho de que la nueva contratación colectiva entre las 9 federaciones sindicales de la educación y las autoridades respectivas, firmada el 05.05.04, se haya logrado sin pérdida de días de clase por este motivo.
La exclusión escolar, analizada en términos del número de estudiantes que no prosiguen al grado inmediatamente superior, observa una mejoría. El año pasado señalamos que, de 100 estudiantes que ingresaron a 1er grado en el período 1993-94, solo 50 llegaron al 9°. Para este período, de los 100 que ingresaron en el lapso 1994-95, 53 llegaron a 9°. Sin embargo, a lo largo de nueve años de educación básica, casi la mitad de quienes ingresan interrumpen sus estudios. Asimismo, el porcentaje de repitientes (global y para 1° y 7°grado) se mantuvo prácticamente inalterado con respecto al año anterior. La falta de cupos siguió siendo denunciada públicamente. De acuerdo con cálculos de investigaciones especializadas y propias, hay déficit no solo en III etapa de básica y en media, sino también, aunque en menor magnitud, en 4° grado y en preescolar. Se mantuvo una inequitativa distribución a lo largo del territorio nacional y las poblaciones rurales e indígenas son las más afectadas por falta de aulas: 8 estados y las dependencias federales registran porcentajes de exclusión escolar, en las edades entre 7 y 12 años, mayores a la media nacional (4,5%).
Desde el punto de vista del género, Venezuela muestra índices de equidad en el ingreso escolar hasta la media y diversificada. A partir de allí, la exclusión comienza a ser significativamente mayor para los varones y no se conocen políticas para atender esta realidad. En el período se conocieron situaciones de discriminación por orientación política que afectaron a niños, niñas y adolescentes de diversa manera. Sigue siendo positiva la política de ratificar la gratuidad de la educación, pero las mismas autoridades reconocen que se viola este principio en un 10% de establecimientos oficiales. Es negativo que, a pesar de anuncios oficiales, no se reactivara el Sistema Nacional de Evaluación de los Aprendizajes (SINEA), ni se desarrollaran sistemas y programas para corregir deficiencias en la calidad de la educación. Son preocupantes asimismo las denuncias acerca de falta de orientadores (hay menos de 1 por cada 1.000 estudiantes), la carencia de docentes de matemáticas, física y química, y la suspensión de los concursos desde 1999. En el período se conocieron denuncias sobre distintos problemas en la planta edilicia escolar que afectaron a 387 planteles y a 181.427 estudiantes. La reforma curricular es un proceso que no termina de concretarse y es imprescindible su culminación para que los planes y programas de estudio se adecuen a la CRBV. Mientras tanto, continúa impartiéndose la asignatura Instrucción Premilitar, cuestionada desde la perspectiva de la educación en derechos humanos. El TSJ continúa en mora ante un Recurso de Nulidad interpuesto el 17.11.00 por tres organizaciones de derechos humanos contra la obligatoriedad de la misma, y la AN lo está respecto de la Ley Orgánica de Educación aprobada en primera discusión el 21.08.01.

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BALANCE DE LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Derecho a la Vivienda

Sobre el derecho a una vivienda adecuada, la marcada brecha entre los requerimientos habitacionales de la población -estimados en 135.000 viviendas anuales- y la menguada respuesta del Estado en sus diferentes niveles de actuación y en conjunto con otros sectores sociales, se mantiene como la característica principal de la situación en el sector de vivienda y hábitat. La producción formal de vivienda, pública y privada, para el lapso 1999-2002, se estimó en 63.500 viviendas anuales, abarcando solo el 57% de la demanda habitacional anual del país. De estas, en promedio, solo 34.250 viviendas fueron construidas anualmente con fondos públicos. El desenvolvimiento del sector vivienda y hábitat se caracterizó, según el Plan Nacional Anual de Vivienda 2003, por un fuerte retraso en la entrega de las asignaciones presupuestarias a los entes de vivienda nacionales y regionales; así como por una disminución sostenida, desde el año 2001, en la producción y entrega de las mismas. Todo ello ocurrió pese a que el gasto público en vivienda se mantuvo constante, en comparación con la inversión de vivienda de gobiernos anteriores, y de que en 2003 se registró un aumento de la partida para vivienda. Este escenario prevaleció durante el 2003, lapso que registra el reporte más bajo de ejecución de los últimos cinco años, con un estimado de 11.000 viviendas concluidas y un aproximado de 42.000 en ejecución.
A contracorriente del déficit en el sector vivienda y hábitat, los indicadores positivos se relacionan con la cobertura lograda en el acceso al servicio de agua potable de la población y en el proceso de regularización de tierras urbanas en asentamientos populares, que se adelanta desde 1999, logros que tienen como principales protagonistas a las comunidades populares que hacen parte de las diferentes expresiones organizativas como las Mesas Técnicas de Agua (MTA) y los Comités de Tierra Urbanos (CTU), entre otras. Al 2004, Venezuela cumplió con la Meta del Milenio de Naciones Unidas para el año 2015, suscrita por los Estados Partes, relativa a la reducción a la mitad de la proporción de personas sin acceso a agua potable. Datos oficiales indican que 93% de la población urbana y 87% de la rural se benefician del agua potable. En materia de regularización urbana, hasta septiembre de 2004 se encontraban activos 3.609 CTU y otros 2.045 en fase de registro; en un 33% de los municipios del país habían sido entregados 70.762 títulos de propiedad protocolizados (individuales y colectivos).
A la par de estos avances, en materia del derecho a la vivienda se mantienen los efectos de un marcado déficit habitacional, estimado en 1.414.819 viviendas que requieren mejoramiento (infraestructura, servicios o ambas) y nuevas viviendas (981.9830); ante lo cual, para los sectores excluidos -excluidos incluso de los programas habitacionales destinados a los sectores vulnerables-, las ocupaciones son una vía para hacerse de un lugar de resguardo en zonas que constituyen riesgos y no cuentan con acceso a los servicios básicos. Al cierre de 2004, desde el Ejecutivo se adoptaron decisiones que, en principio y en cuanto a enfoque, introducen un giro en lo que hasta ahora ha sido la política pública en materia de vivienda y que podrían ayudar a lograr mayor coordinación en el sector. Así, el Presidente de la República anunció el comienzo de la Misión Vivienda y del Ministerio de Hábitat y Vivienda. En el ámbito legislativo, el Proyecto de Ley Orgánica del Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat, derivada de la Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social (LOSSS), pasó al segundo período legislativo, co