16 DE SEPTIEMBRE |
El 19 de diciembre de 1994 la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de la Resolución 49/114, declaró esta efeméride en conmemoración con la firma, en 1987, del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono. La protección de la capa de ozono ha constituido un problema importante durante los últimos 30 años, y ha afectado las esferas del ambiente, el comercio, la cooperación y el desarrollo sustentable. Actualmente se espera que la capa de ozono se recupere y en el año 2050 alcance los niveles anteriores a 1980 gracias a la aplicación, con resultados satisfactorios, del Protocolo de Montreal y sus Enmiendas. Existe una indiscutible evidencia científica que el cloro y bromo de productos químicos sintetizados por el hombre, contribuyen al agotamiento de la capa de ozono. Tal es el caso de los Clorofluorocarbonos (CFC) que son ciertos líquidos o gases inodoros y no venenosos los cuales se usan como agente dispersante en los vaporizadores aerosol y como refrigerante, entre otros. Durante medio siglo, estas sustancias químicas agotadoras de la capa de ozono fueron consideradas milagrosas, de una utilidad incomparable para la industria, inocuas para los seres humanos y el ambiente. Sin embargo, en la década de los 70, algunos científicos sugirieron que esos productos químicos llegaban a la estratosfera y estaban destruyendo la capa de ozono de la Tierra, afectando a todo el planeta y particularmente a los países del cono sur. Es por eso que esta efeméride es una oportunidad para promover la concienciación de la problemática y las medidas correspondientes. |