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El
Foro por la Vida Opina |
EL FORO POR LA VIDA
SE PRONUNCIA ACERCA DE LA
CARTA DEMOCRÁTICA INTERAMERICANA
Las organizaciones de derechos
humanos, miembros del Foro por la Vida, queremos manifestar nuestro
compromiso en el fortalecimiento de la democracia, los derechos
humanos y el estado de derecho para los pueblos de América, y
valoramos altamente los esfuerzos de las organizaciones hermanas
para lograr la creación, adecuación e implementación de instrumentos
regionales como ha sucedido con la propuesta de la Carta Democrática
Interamericana (CDI). Por esa razón, en su momento nos sumamos a las
organizaciones que solicitaron una adecuada discusión y difusión de
la CDI, cuyo borrador fue producido durante la Asamblea General de
la OEA del pasado mes de junio en San José, Costa Rica y que será
finalmente discutida el próximo mes de septiembre el Lima, Perú.
Los contenidos de la CDI y sus implicaciones para los pueblos de
América son de una trascendencia tal, que el poco tiempo con que
hemos contado no nos ha permitido tener una discusión acabada que
sirva a su vez de base para tomar una posición minuciosa ante el
texto redactado. Las mismas razones nos impiden actualmente
pronunciarnos sobre el proyecto elaborado bajo la valiosa
coordinación de las organizaciones no gubernamentales del Perú.
En primer lugar, creemos que el tiempo de sólo dos meses establecido
para la consulta por los Estados Miembros de la OEA, resulta
insuficiente para garantizar una adecuada participación y consulta
al amplio espectro que involucra a la sociedad civil de las
Américas, donde las organizaciones de derechos humanos somos un
importante sector pero tan sólo uno más de los muchos sectores
existentes. En efecto, el escaso tiempo también afectó a nuestro
sector, ni que decir de los partidos políticos, sindicatos,
organizaciones sociales, iglesias o sectores académicos, que al
menos en Venezuela, ni siquiera tienen información al respecto, ni
se ha podido viabilizar una estrategia de debate sobre el tema.
Somos de la idea que la protección de la democracia, la vigencia de
los derechos humanos y del estado de derecho debe involucrar a todos
los sectores sociales y al conjunto de los Poderes Públicos.
Por otra parte, la propuesta de los Estados de recurrir al mecanismo
de una Resolución no permite una discusión amplia del tema. Por el
contrario deja la discusión en el ámbito de las cancillerías sin que
se involucren los demás Poderes Públicos, en un tema que
necesariamente les concierne, cual es el de la democracia y su
preservación. Distinto sería si se adoptara un mecanismo de
discusión que implicara un proceso a más largo plazo, a través del
establecimiento, por ejemplo, de relatores especiales o grupos de
trabajo que presenten informes previos y finales, recogiendo las
opiniones de los distintos sectores gubernamentales y no
gubernamentales.
Por todo ello, creemos que es necesario entender esta situación como
un proceso no acabado que conlleve a la protección de la democracia,
los derechos humanos y el estado de derecho en la región. La casi
segura aprobación de la Carta Democrática Interamericana por parte
de los Estados Miembros deberá ser objeto de un profundo análisis
para evaluar el resultado final por parte del movimiento de derechos
humanos, para a partir de allí establecer estrategias que en el
futuro nos permitan mejorar los mecanismos de análisis y debate
internos.
Deseamos que esta experiencia nos deje enseñanzas que nos permitan
en el futuro avanzar en estrategias de coordinación y acción
conjunta, que necesitamos fortalecer para poder incidir con
efectividad en la elaboración de políticas públicas regionales en
materia de derechos humanos.
Nuevamente agradecemos los esfuerzos realizados por la Coordinadora
de Derechos Humanos del Perú y por el Cejil, para aportar a una
posición común en este tema, esperando comprensión ante la posición
que hemos manifestado en esta comunicación.
Fraternalmente,
Por las organizaciones del Foro por la Vida,
Alfredo Ruiz
José Gregorio Guarenas
Suilvida Rausseo".
(Caracas, 22.08.01)
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