"Una herramienta práctica para defender nuestros derechos"
La denuncia es una herramienta fundamental para la defensa frente a
violaciones de los derechos humanos. También cumple una función
preventiva, para evitar posibles violaciones a los derechos de otras
personas. Aunque a veces parezca que denunciar un hecho no lleva a
ningún lado, el ejercicio sistemático y responsable de la denuncia puede
contribuir a romper el marco de impunidad de nuestro sistema de
justicia. Además, a través de la denuncia se asume un compromiso por la
dignidad y por la justicia, que a fin de cuentas es un compromiso con la
vida.
Tipos de denuncia
La denuncia es el primer paso de una estrategia de defensa. Frente a un
atropello de nuestros derechos, la denuncia es como una moneda de dos
caras. Por un lado nos encontramos con la necesidad de denunciar este
hecho ante los organismos oficiales que tienen que ver con la
administración de justicia, donde se solicita formalmente la sanción
para los responsables de la violación. A este tipo de denuncia se le
llama denuncia legal.
La otra cara de la moneda es la denuncia extra legal. Este tipo
de denuncia tiene que ver con las acciones que se lleven a cabo a través
de la radio o los periódicos, ante los miembros de la comunidad o de la
asociación de vecinos, la iglesia, o las organizaciones civiles.
Este tipo de denuncia suele ir acompañada con presiones de calle, como
tomas, plantones, manifestaciones y otras acciones pacíficas que se
puedan planificar, de manera de llamar la atención de la sociedad y
reforzar los planteamientos del reclamo que se está haciendo.
Características de una denuncia
Para que una denuncia sea efectiva, se deben reunir ciertas
características. Una de ellas es la veracidad, que consiste en
que los hechos estén descritos tal como sucedieron, sin exagerarlos ni
minimizarlos, para que luego no surjan contradicciones en la
investigación que puedan afectar el éxito del caso.
También es recomendable que la denuncia esté fundamentada, o sea,
que conozcamos cuál es el respaldo que existe en la ley para lo que se
está reclamando: si es un derecho humano, si es un derecho establecido
en la constitución, o en alguna otra ley.
Es importante que se recoja la mayor cantidad de información posible
sobre el suceso, y que esta información se mantenga ordenada,
para facilitar lo que se llama seguimiento.
Información necesaria para una denuncia
Para que la denuncia sea lo suficientemente detallada y convincente,
debemos de asegurarnos de contar con toda la información necesaria. Para
eso debemos:
1.- Identificar cuál o cuáles son los derechos violados (ver la
Declaración Universal de los derechos humanos
o la
Constitución Nacional)
2.- Obtener información sobre el o los organismos responsables de la
violación y tratar de determinar su responsabilidad.
3- Tener suficiente información sobre la víctima o grupos afectados. Sus
nombres completos, número de cédula, edad, ocupación.
4.- Buscar información sobre el lugar, la fecha y la hora de los hechos.
5.- Saber como sucedieron o están sucediendo los hechos.
6.- Conseguir las razones que han dado las autoridades como
justificación a su acción.
7.- Buscar toda la documentación de apoyo necesaria para la fundamentar
la denuncia. Fotocopias de documentos oficiales, fotos, testimonios,
testigos, recortes de prensa, etc.
Presentación de una denuncia
La forma mas sencilla de hacer una denuncia es redactándola a manera de
carta, donde se sintetice la información recogida en un máximo de 3 a 5
páginas.
La carta debe contener lo siguiente:
1.- Destinatario: nombre y cargo del funcionario ante el cual se
denuncia.
2.- Datos de los denunciantes: nombres completos, número de cédula,
dirección y teléfono.
3.- Relato de los hechos: Lugar y fecha de los hechos, qué sucedió,
afectados, responsables y razones que dan los responsables.
4.- Fundamentación de la denuncia: qué derechos han violado.
5.- Petitorio: qué le pedimos concretamente a las autoridades.
6.- Domicilio de la denuncia: es una dirección para que respondan las
autoridades.
7.- Índice de Anexos
8.- Anexos
¿Qué hacer con la denuncia?
Una vez que tenemos la información podemos llevar la denuncia ante una
serie de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales a nivel
nacional:
1.- Gubernamentales: Presidencia de la república, Ministerios, Fiscalía
General Gobernación del Estado, Asambleas Legislativas, Congreso de la
República, Institutos Autónomos, Policía Técnica Judicial, Tribunales y
Alcaldías.
2.- No Gubernamentales: Grupos Comunitarios, Asociaciones de Vecinos,
Grupos Religiosos, Organizaciones de derechos humanos, Asociaciones
Civiles y Grupos Culturales
3.- Medios de Comunicación Social: prensa, radio, televisión y
alternativos.
El seguimiento
El seguimiento es la fase que viene después de introducir una denuncia.
Se trata de darle continuidad al caso, para que no se quede eternamente
en proceso, sin que haya respuesta.
Porque los denunciantes son los principales interesados en que el caso
avance, y por tanto deben mantenerse vigilantes, investigando, haciendo
gestiones, buscando nuevas pruebas... hasta que se haga justicia.
Para poder hacerle seguimiento a una denuncia se debe sistematizar
la información, o sea, llevar un archivo ordenado y al día sobre los
documentos que tienen que ver con el caso, de manera de poder planificar
los próximos pasos que se deben dar.
Porque cuando se presenta una denuncia de violación de derechos humanos,
los denunciantes deben tener siempre en cuenta que se están enfrentando
con el Estado, que es una estructura con mucho poder, y que el Estado va
a manejar una versión oficial de los hechos que puede contradecir la
denuncia.
Por eso, los denunciantes deben tratar de contar con toda la información
necesaria y con elementos de prueba que tengan suficiente peso frente a
la versión oficial.
Y como además los encargados de llevar el proceso también son organismos
del Estado, los denunciantes deben estar preparados para los retardos,
las excusas y la actitud negligente de algunos funcionarios, frente a lo
cual deben mantener una actitud firme, pero no agresiva, pues cualquier
imprudencia podría afectar el logro de un resultado favorable.
En resumen, firmeza, constancia y paciencia, son las tres actitudes que
deben reunir quienes decidan defenderse frente a un atropello, y de
seguro que, al final del proceso, valdrá la pena el sacrificio.