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Cuando tengamos conocimiento de una violación de los
derechos humanos o cuando nosotros mismos seamos objeto de ella, tenemos
a nuestro alcance una serie de estrategias para defendernos:
1. Denunciar
Para hacer una denuncia debemos informarnos de lo que
sucede, sin exagerar, sin colocar informaciones que no nos constan, sin
añadir ni quitar a los hechos; así la denuncia merecerá crédito y será
respetada. La denuncia debe ser presentada:
Ante los organismos oficiales competentes
A nivel nacional:
Fiscalía General de la República,
Sub-comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.
A nivel Regional y local:
Comisiones de Política Interior de las Asambleas Legislativas,
Tribunales que correspondan al caso denunciado, Delegación regional de
la Fiscalía General de la República, Organismo policial o público
responsable de la violación de los derechos humanos.
Ante Organizaciones No-gubernamentales
Grupos culturales, asociaciones de vecinos, sindicatos, gremios
profesionales, organizaciones estudiantiles, campesinas, religiosas y
organismos de derechos humanos.
2. Informar a la opinión pública
No basta denunciar los hechos ante las autoridades, es
conveniente darlos a conocer ante la opinión pública por los medios que
tengamos a nuestro alcance: periódicos, radio, televisión, boletines,
volantes, etc.
3. Reflexionar la situación con la comunidad
Es conveniente reunir a los vecinos, compañeros de
trabajo o de estudio para dialogar sobre la situación que se está
viviendo, analizarla y buscar colectivamente alternativas para
enfrentarla.
4. Organizar movilizaciones pacíficas de presión
Cuando todo lo anterior no es suficiente tenemos el
derecho de organizar acciones pacíficas de presión que obliguen a
solucionar el problema, que pueden ir desde marchas, plantones en sitios
claves, colocación de pancartas o carteles, tomas de establecimientos,
etc.; estas estrategias deben adecuarse a la situación que se esté
viviendo, tratando de que involucre a la mayor cantidad de afectados o
personas solidarias.
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