El miércoles 19 de abril de 2017 los diputados de la Asamblea Nacional convocaron a una nueva jornada de manifestaciones en toda Venezuela, en lo que ha sido un nuevo ciclo de protestas a raíz del golpe de Estado al Parlamento, rechazado por la Fiscal General Luisa Ortega Díaz.

Nicolás Maduro también convocó a sus seguidores a la Avenida Bolívar en Caracas, estimando la asistencia a su concentración en “tres millones de personas”. Sin embargo, en un reportaje de otros años un militante del oficialismo estimó que dicho espacio sólo podía albergar 180.000 manifestantes. Videos difundidos por redes sociales mostraron la magnitud de la reunión de apoyo al gobierno.

Mientras el gobierno utilizó recursos públicos para transportar personas de todo el país para reunirse en la Avenida Bolívar, el movimiento por el retorno a la democracia realizó movilizaciones en 24 estados del país (estimando que Vargas y Miranda protestaron en Caracas). De este total 20 fueron reprimidas por funcionarios policiales y militares, mientras que en 16 estados se registró la actuación de grupos paramilitares, en el contexto del primer día de aplicación del llamado “Plan Zamora”.

La jornada del 19 tuvo el saldo trágico de tres personas asesinadas en el contexto de manifestaciones: Paola Ramírez (23), Carlos Moreno (17) y el efectivo de la Guardia Nacional Bolivariana Clemente Barrios. En democracia la única institución con competencia en promover las investigaciones y establecer responsabilidades es el Ministerio Público.

Según cifras del Foro Penal Venezolano durante el 19 de abril ocurrieron 521 detenciones en todo el país, lo cual sobrepasarían el acumulado desde el 04 de abril de mil privaciones de libertad por participar en manifestaciones. En las regiones, el movimiento de derechos humanos constata la cantidad de detenidos y las condiciones de privación de libertad. La Comisión de Derechos Humanos del estad Zulia (CODHEZ) constató que de las 20 personas detenidas en la región, 11 se encontraban en el comando del Cuerpo de Policía Bolivariano del estado Zulia. El Movimiento Vinotinto denunció que 20 personas habían sido apresadas en Falcón y 2 en Lara. Por su parte la Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía (CODHECIU) de Bolívar contabilizó en 81 las personas detenidas en Guayana. Nueva Esparta en Movimiento recopiló una lista con 42 detenidos en Margarita. CEPAZ publicó la lista de 24 personas detenidas en Anzoátegui.

Espacio Público realizó un detallado reporte en el que registró veintiséis (26) casos de impedimento de la labor periodística, en los que se totalizan treinta y dos (32) víctimas entre periodistas, reporteros gráficos, camarógrafos y medios de comunicación. Según reportaron, las señales de los canales internacionales El Tiempo TV, de origen colombiano, y Todo Noticias, de Argentina, fueron sacados de la parrilla de programación de la operadoras de televisión por cable DirecTV.

A diferencia de la diversidad de estrategias que Provea constató en el ciclo de protestas del año 2014, las actuales movilizaciones son menos heterogéneas, teniendo el protagonismo dos estrategias: Marcha y concentración. Reiterar que la indignación contra la gestión de Nicolás Maduro es mayoritaria, frente a quienes lo soportan, explica la preponderancia de estas dos maneras de protesta, cuyo objetivo es visibilizar el descontento popular. En esta oportunidad la mayor incorporación de sectores populares a la protesta también es distintiva de las experiencias anteriores. A pesar que han ocurrido hechos de violencia, que alejan a sus promotores de las garantías del derecho a la manifestación pacífica, Provea afirma que el movimiento ciudadano sigue siendo mayoritariamente no violento, cuyo último símbolo es la señora que hizo retroceder al “rinoceronte” de la Guardia Nacional Bolivariana en la Autopista, en Caracas.

El balance es positivo en tanto las personas superaron el efecto de los mensajes atemorizantes emitidos desde el Sistema Nacional de Medios Públicos y ejercieron, masivamente, su derecho a la protesta. Además del anuncio e implementación del Plan Zamora, Nicolás Maduró realizó una parada militar con efectivos de la Fuerza Armada y milicianos, días antes de las movilizaciones, en donde anunció que la Milicia contaría con 500 mil nuevos fusiles. Por otra parte, la dirigencia política ha liderado las convocatorias de calle, sufriendo también las consecuencias de la represión, elemento que también ha caracterizado el ciclo de protestas actuales.

 


Prensa Provea