Marino Alvarado | Se cumplen tres años de la Primera Rebelión Popular del Siglo XXI. El protagonismo de un pueblo que en grandes, medianas y pequeñas poblaciones exigió derechos, levantó su voz reclamando cambio y articuló sus acciones para tener mayor contundencia.

A la dictadura no le tembló el pulso para reprimir. No solo usó sus cuerpos armados sino a los grupos paramilitares. 143 personas fallecieron en el contexto de las protestas entre abril y la primera semana de julio.

Si bien las protestas masivas no persistieron, la población no se dejó intimidar. Continuó reclamando derechos. Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social en 2018 se realizaron 12.715 protestas  la mayoría reclamando derechos sociales.

Asesinaron, torturaron, encarcelaron a cientos, pero no pudieron rendir al pueblo. Pensaron que llenando de sangre las avenidas y calles de los barrios, lograrían que trabajadores, estudiantes, habitantes de las comunidades, educadores,  no siguiera reclamando derechos. Y luego se consiguieron en 2019 con el alzamiento popular en enero y febrero incluyendo algunos pueblos indígenas.

Maduro y su cúpula ha demostrado que poco le importa masacrar al pueblo. En 2019 lanzó contra las protestas en los barrios de Caracas a las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional. Armas de guerra disparadas contra manifestantes indefensos. Temía la dictadura se extendieran los levantamientos en los sectores más pobres de la población. Contra ellos se usó la fórmula del terror, se utilizó el escuadrón de la muerte que realiza semanalmente ejecuciones en las zonas populares.

La protesta en 2020 se mantiene. No han podido intimidar al pueblo. Si bien la Rebelión Popular del 2017 fue derrotada, no el espíritu y disposición de lucha del pueblo venezolano.

En agosto 2017 Provea elaboró un documento de análisis de la Rebelión que tiene mucha vigencia. Se analizan los aprendizajes que dejó ese ciclo de protestas y algunas de las causas de la derrota. Destaco del contenido de esa reflexión estos dos aspectos:

“Si bien la rebelión no logró alcanzar los objetivos propuestos (calendario electoral; liberación de los presos políticos; respeto a la Asamblea Nacional y canal humanitario), logró otros no previstos. Posicionó la crisis de Venezuela en la agenda internacional, desenmascaró el autoritarismo del gobierno y dejó en evidencia que estamos en dictadura”

“Debemos romper el silencio impuesto por la clase política sobre las protestas recientes y hablar sobre lo que hicimos como sociedad, de manera honesta, reconociendo los errores pero también los logros alcanzados. Las protestas del año 2017 deben recordarse como lo que fueron: Un movimiento heroico de resistencia del pueblo venezolano que obligó al gobierno de turno a profundizar su naturaleza dictatorial para derrotarlo. El gobierno ha salido airoso de un episodio, pero el conflicto continúa. No es lo mismo reconocer una derrota, en una confrontación de largo alcance, que sentirse derrotados” El documento de análisis puede ser revisado en el siguiente link https://bit.ly/2JKo4Em

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado