Luis Crespo | Nicolás Maduro anunció el pasado 22 de julio el relanzamiento de la Gran Misión Agro Venezuela, mientras tanto avanza el Covid-19 en el país, con más de 120 días de confinamiento y estando en marcha un proceso electoral cuestionado, con un CNE de dudosa conformación y partidos políticos perseguidos e intervenidos por el Tribunal Supremo de Justicia del Régimen.

Es importante recordar que en el 2012 Hugo Chávez creó la Gran Misión Agro Venezuela en Gaceta oficial Nº 39.923, la misma tendría como objetivo fundamental “garantizar el derecho a la seguridad y soberanía alimentaria de los venezolanos, elevando la asistencia técnica, dotación de insumos y financiamiento a los productores agrícolas”. Se constituyó una comisión encabezada por Chávez e integrada por los ministros de agricultura, ciencia y tecnología, defensa, banca pública, fuerza armada nacional, PDVSA Agrícola, entre otros funcionarios.

La narrativa oficial expresaba que dicha misión preveía la definición de políticas públicas para la inversión en sectores estratégicos y el incremento de la producción nacional primaria, y que contaba con acceso al financiamiento, tanto de la banca pública como privada y fondos especiales, también contaría con los insumos agrícolas, como semillas y fertilizantes que serían destinados a todas las personas que dispongan de tierra o algún espacio para desarrollar un proyecto productivo.

Han pasado años y el desastre de la política agrícola del régimen es evidente, su fracaso se expresa en los millones de hectáreas sin cultivar que existen hoy día en el país, la escasez de productos, la importación que hoy día tenemos que realizar de algunos bienes (café, azúcar, caraotas, arroz, carne, fertilizantes, entre otros.) que bien eran producidos en Venezuela.

En cuanto al sector agropecuario en Venezuela, los productores expresaron, en su asamblea anual realizada al cierre del 2019, que la agricultura del país se encuentra colapsada reportaron la fuerte caída en la producción en rubros que son fundamentales para la alimentación de los hogares venezolanos, situación que pone al país en niveles productivos de hace cuatro décadas, destacaron la caída de la producción de maíz en -41,75%, pollo -40%, café -21%, caña de azúcar -25% y solo observan una recuperación en la producción de arroz de un 47,35%, cifras de Fedeagro y Fedenaga.

Es importante señalar hoy día los principales problemas del sector agropecuario denunciados por los gremios, asociaciones y productores agrícolas son: la escases de gasolina, inseguridad jurídica, personal y de bienes agrícolas, control de precios impuesto por el régimen, crecimiento exponencial de los costos de producción por la hiperinflación, deterioro de la vialidad agrícola, permanentes fallas de electricidad, reducción de áreas agrícolas de buena calidad por la sedimentación de ríos y caños sin dragado, desinversión en infraestructura productiva y de servicios agrícolas, restricciones crediticias, desmantelamiento de los Centros de Investigación y el Instituto Nacional de la Salud Agrícola Integral (INSAI) y la proliferación de empresas públicas ineficientes en el sector.

La cruda  realidad en la Venezuela de hoy, es que productores pasan hasta 15 días sin poder surtir gasolina, generando pérdidas de cosechas enteras denuncia Fedeagro, explican que los vehículos de carga pesada tienen mayor acceso a combustible porque utilizan gasoil, pero los pequeños y medianos tienen hasta 15 días sin acceso a gasolina. Actualmente la crisis del combustible se ha convertido en un problema muy importante y además del productor también los venezolanos sufren las consecuencias como la escasez y alto costo de alimentos, porque advierten que será un año crítico por la pandemia y los problemas preexistentes en el país.

En medio de este contexto vemos a Nicolás Maduro con fraseologías ya utilizadas en estos años sobre “la soberanía y seguridad alimentaria del país”, devastó la producción agrícola del país, en Venezuela existen hoy día un cementerio de instituciones o empresas publicas creadas durante estos años que son un culto a la ineficiencia y corrupción, muchos fueron los excesos que se pretendieron justificar en el sector agrícola, como la expropiación de Agroisleña, fincas, empresas del sector que forman partes de las tropelías del régimen.

Dentro de los anuncios de Nicolás Maduro destaca la creación de nueve grandes vértices para el relanzamiento de la Gran Misión Agro Venezuela, siendo los cuatro primeros la formación, investigación, ciencia y tecnología; la aplicación de concepto de territorialidad a la guerra alimentaria; la producción de alimentos, y la distribución. Como también la activación del registro de productores, pescadores y comuneros.

Avanzando en el control social y político iniciaran un nuevo registro de productores, vía carnet de la patria, a través del cual anunciaran financiamientos, insumos, semillas, información y apoyo a los productores agrícolas y pecuarios.

No cabe duda de que luego de la destrucción de las capacidades productivas de la nación durante los últimos seis años con exorbitantes niveles de pobreza en el país junto con 70% de la población en inseguridad alimentaria y el colapso de los servicios públicos, estos anuncios se enmarcan dentro de un discurso de engaño y manipulación electorera.

Es evidente que la reactivación de la Gran Misión Agro Venezuela  forma parte del libreto electoral que ha aplicado el régimen y de sus mentiras, lo cierto es que el régimen sigue sin dar respuestas a los principales problemas del país.

Economista, Msc. Moneda e Inst. Financieras, Prof. Economía UCV. @camberin