Marino Alvarado | Dentro del conjunto de medidas que contiene el paquetazo de Maduro se contemplan algunos aumentos considerables en el servicio público de transporte, sin que el gobierno anuncie algún plan para la mejora de dicho servicio.

El transporte urbano en Caracas por ejemplo aumentó de BsF 10.000 a cien mil bolívares fuertes. (0,10 Bs.S a 1), es decir,  aumentó 1000%.  El gobierno sin embargo, no anunció ningún plan para garantizar que haya más y mejores unidades.

Ya se acerca el inicio de clases y se incrementará el número de pasajeros, pero al continuar la gran escasez de vehículos el caos en el transporte aumentará. Entre el incremento del pasaje y las mayores dificultades para transportarse, una de las consecuencias posibles es que se incremente la deserción escolar y las renuncias de trabajadores.

Para los meses de junio y julio ya este era un fenómeno que se venía presentando. Igual las renuncias en los centros laborales porque entre la falta de efectivo para pagar, el aumento de los pasajes y las pocas camionetas o buses, muchas personas optaron por no asistir a sus trabajos.

Si el gobierno no desarrolla una política integral para abordar la problemática del transporte y garantizar a los usuarios cantidad y calidad, se continuarán generando otros problemas asociados a la mala calidad que hoy agobia a la población.

Para lograr transformar ésta lamentable realidad una de las primeras medidas que debemos realizar es transformar la indignación en acción

Se requiere adoptar medidas en varios escenarios. Por un lado, una política hacia las cooperativas del transporte que incentive tener las unidades en buen estado y garantizar tengan acceso con precios razonables a los repuestos, aceite y otros implementos para el buen funcionamiento. Por otro, el incremento de unidades propiedad del Estado, con rutas previamente planificadas dentro de un plan de reordenamiento vial que permita fácil desplazamiento, suficientes buses, y rutas adecuadamente distribuidas en la ciudad. Profesionales en el área del transporte por ejemplo han propuesto que se pueden hacer varios corredores viales. El  Arquitecto-urbanista Tomás de la Barra por ejemplo en entrevista concedida a la organización Provea en el mes de agosto indicó que en Caracas pudieran ser construidos tres corredores de manera inmediata: uno sería en la Avenida Baralt desde la Cota Mil hasta la Urbanización El Paraíso, luego seguiría por la Av. Páez hasta La Vega y finalizar en la estación Antímano del Metro. El otro sería por la Avenida Sucre desde Catia, luego se entraría a la Avenida Urdaneta, seguiría por la Avenida Libertador, luego pasaríamos por arriba del Country Club para llegar hasta la Avenida Francisco de Miranda hasta llegar a Petare. Se tendría un sistema de autobuses muy eficiente con una inversión muy baja, aunque para que funcionen de manera óptima debe reordenarse el resto del sistema y que el resto de las unidades de transporte público funcionen como alimentadores de ese servicio. Otros urbanistas también vienen desde hace años proponiendo ideas concretas para garantizar transformar el mal transporte público superficial que hoy tenemos en Caracas en un transporte de calidad, ordenado y con garantía de cubrir amplios sectores de la ciudad. Pero igual existen propuestas para muchas ciudades.

El gobierno solo tiene voluntad política para aumentar precios, pero no para brindarle más calidad de vida a la población.

Igual situación ocurrió con el metro. Se produjo un aumento significativo de las tarifas sin que se haya anunciado un plan para recuperar y mejorar su funcionamiento. La ineficacia e indolencia del gobierno produjo que lo que hasta hace pocos años era una buena alternativa de transporte por la comodidad, puntualidad y rapidez, hoy sea un mecanismo de desplazamiento inseguro, incómodo y con frecuentes retrasos. La falta de inversión y de gerencia llevaron casi a la ruina el metro de Caracas y por el mismo camino van con el metro de Maracaibo.

El gobierno aumentó los salarios y simultáneamente implementó medidas para que ese incremento se evapore rápido, con la consecuencia que muchas situaciones que vienen funcionando mal, pareciera continuarán así o, peor aún, desmejorarán. Para lograr transformar ésta lamentable realidad una de las primeras medidas que debemos realizar es transformar la indignación en acción para exigir nuestros derechos. Debemos presionar para exigir un buen servicio de transporte público.

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado