Marino Alvarado | La Constitución de Venezuela no tiene establecido expresamente el derecho al agua como derecho humano. Son pocas las Constituciones que lo tienen, ya que es muy reciente su reconocimiento como derecho humano.

La Constitución de Ecuador fue la primera en América en incorporar el agua como derecho humano. Su artículo 12 indica: “El derecho humano al agua es fundamental e irrenunciable. El agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida”

El 28 de julio de 2010 la Asamblea General de Naciones Unidas mediante la Resolución 64/292  reconoció que el derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos y exhortó a los Estados a desplegar todos sus esfuerzos con el fin de intensificar las proporciones adecuadas a toda la población, en pro de garantizar un acceso económico al agua potable y el saneamiento.

En el país existe desde el 2001 Ley Orgánica para la Prestación de los Servicios de Agua Potable y de Saneamiento y una Ley de Calidad de las Aguas y del Aire. De acuerdo a esa normativa todas y todos deberíamos disfrutar de un servicio de agua eficiente que garantice disponer del mismo de manera potable, suficiente y constante a través de tuberías que garantice sea apta para el consumo humano. Pero hay una gran distancia entre lo que está normado y la realidad que vive cada familia día a día.

Cuando uno ve las cifras oficiales que son difundidas por el gobierno, se afirma que la gran mayoría de la población goza del servicio de agua. Si existe una extensa red de tuberías, pero en miles se sectores en el país lo que menos circula por esas tuberías es agua. Así que hay un contraste entre lo que teóricamente se garantiza  y el disfrute real.

Veamos cuales son algunos de los problemas más visibles.

Primero: No se garantiza que el agua llegue a las personas diariamente. Algunas comunidades populares como ocurre por ejemplo en Nueva Tacagua en Caracas, llega cada 20  días y por algunas horas. Hay zonas de clase media alta donde llega una vez a la semana. Son pocos los poblados y zonas en las grandes ciudades donde el servicio se suministra de manera diaria y continua. Un problema se viene presentando en los centros educativos. Al no llegar el agua por varios días las autoridades se ven obligadas a suspender las clases y esa situación se puede presentar varias veces en un mes.

Se presentan situaciones inexplicables como el hecho que la población de Ciudad Guayana que cuenta con el Río Orinoco y con el Río Caroní, padezcan de una grave situación en cuanto al suministro de agua.

Segundo: No es de calidad. En casi todo el país son frecuentes las denuncias que no se está garantizando agua potable. Se afirma que además que sale muy oscura llega con mal olor y en ocasiones con residuos. El tratamiento del agua pareciera no ser eficiente y por lo tanto de riesgo para la salud.

Tercero: Ausencia de mecanismos alternativos eficientes que logren paliar el sufrimiento de quienes se ven sometidos a varios días sin el servicio. Desde hace años se usan cisternas para llevar agua a comunidades en situación crítica. Las cisternas son pocas, con un mantenimiento no adecuado que no garantiza el agua sea potable y además no se distribuye el servicio equitativamente.

Empezar a solventar la grave escasez existente debe implicar definir una política pública que se mantenga en el tiempo, con suficientes recursos y en evaluación constante para ir tomando las medidas más adecuadas dependiendo las necesidades.

Se requiere garantizar un funcionamiento eficiente de las plantas de tratamiento lo cual requiere realizar un buen mantenimiento, modernizar en términos tecnológicos y elevar la capacidad del personal.

Los tres niveles de gobierno: nacional, estadal y municipal deben mancomunar esfuerzos y recursos para garantizar en cada municipio el suministro del agua. Se deben suspender actividades o proyectos cuya ejecución afecten las fuentes de agua algunas de las cuales son hoy sometidas a una alta contaminación o existe el riesgo de que tales fuentes de agua disminuyan e incluso se sequen.

El  29 de octubre de 2013 el Ejecutivo Nacional anunció la creación de una Comisión Nacional para Optimizar el Suministro de Agua. No se conoce ningún buen resultado de tal Comisión. Mientras tanto el problema se agrava. El derecho humano al agua es vital para el disfrute de otros derechos razón por la cual debemos exigir se garantice. Es urgente un proyecto nacional de corto y mediano plazo que empiece a revertir la situación hoy existente y así brindar un mayor y mejor disfrute del derecho humano al agua.

Marino Alvarado Betancourt

@marinoalvarado

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Abogado y activista de Derechos Humanos
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