Marino Alvarado | Durante más de dos décadas un grupo de trabajadores y trabajadoras que resultaron afectados por una intoxicación masiva ocurrida el 20 de marzo de 1993 en el hospital José Antonio Vargas mejor conocido como La Ovallera en Maracay libraron una intensa lucha para exigir justicia. Movilizaciones, huelgas de hambre y una demanda judicial forman parte del repertorio de acciones realizadas.
Muchos fueron los obstáculos a sortear. El principal la insensibilidad de directivos y abogados litigantes que representaron al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales. Además de no prestar atención oportuna y adecuada en materia de salud desde el momento del accidente químico tóxico, el incumplimiento de innumerables acuerdos. Uno de los tantos: el de mantener dotado y con presupuesto un Fondo de Atención a las Víctimas del Accidente. Además, bogados y abogadas del IVSS pusieron en juicio todos los obstáculos posibles para impedir se hiciera justicia incluyendo la solicitud de revisión de la sentencia que les otorgaba indemnización. La Sala Político Administrativa del TSJ hizo justicia. Ordenó que las víctimas deberán ser indemnizadas por montos que van entre los ocho y doce millones de bolívares a cada una de las personas afectadas. Además ordenó que se les debe prestar asistencia médica prioritaria.

La victoria obtenida es un ejemplo igualmente del papel que juegan las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos acompañando a las víctimas

La lucha librada por las víctimas de La Ovallera es un ejemplo de perseverancia. De resistencia pacífica para lograr vencer la indolencia de instituciones del Estado. La victoria obtenida es un ejemplo igualmente del papel que juegan las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos acompañando a las víctimas. Durante casi dos décadas contaron con la asesoría y apoyo del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos. (Provea).

2016 culmina con un importante victoria de las víctimas de violaciones a sus derechos. Todo mi reconocimiento a esas mujeres y hombres de La Ovallera que venciendo obstáculos lograron triunfar y señalar un camino de lucha a la población venezolana. Extiendo el reconocimiento a quienes hoy no estando en Provea aportaron a esta lucha. A los expertos y testigos que en juicio ayudaron a vencer la mentira.

2017 tiene toda la perspectiva de ser un año difícil que demandará constancia en la defensa de los derechos. Pueden tener seguridad todas las personas que las organizaciones de derechos humanos seguirán dando lo mejor de sí mismas para apoyar los justos reclamos que realicen en el marco de la Constitución y la ley.

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado