Marino Alvarado/  El pasado 04 de mayo el Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea) a través de la red social twitter se pronunció ante los acontecimientos que se conocieron del desembarco, asesinato y detención de un grupo de personas que presuntamente realizarían operaciones armadas en Venezuela. El pronunciamiento tenía esencialmente dos contenidos: El primero, rechazar vías violentas en el conflicto venezolano y reafirmar que la salida a la crisis debe ser pacífica, democrática y constitucional. El segundo, exigir respeto a los derechos humanos de los detenidos.

El contenido era la reafirmación de la posición de principios histórica sostenida por Provea en sus 31 años. Condenó los intentos de golpe de estado de 1992, condenó el golpe de Estado de 2002 y en toda la crisis venezolana de los últimos años viene promoviendo las vías electorales y pacíficas.

Exigió el respeto a los derechos de las personas recientemente detenidas como lo ha exigido a lo largo de su historia para cualquier detenido.

En 1992, aun cuando condenó los intentos de Golpe de Estado encabezados por Hugo Chávez, abogó por los derechos humanos de cada uno de los militares y civiles detenidos y condenó la aplicación de la justicia militar a civiles. Durante Golpe de Estado de 2002 se activó a defender los derechos humanos de reconocidos dirigentes de los partidos de gobierno incluyendo al presidente derrocado Hugo Chávez. En su momento, la Asamblea Nacional y la Defensoría del Pueblo recocieron públicamente el papel jugado por Provea en esos aciagos días. Cuando el empresario Pedro Carmona Estanga, que se constituyó en la figura principal del Golpe fue detenido, la organización solicitó el respeto a sus derechos.

Pero Provea además ha tenido un historial que incluye la solicitud de respeto a la integridad física de exiliados políticos en el país acusados en sus países de terroristas. Alzó la voz en 1998 por los derechos de la peruana Cecilia Nuñez Chipana detenida por la entonces Disip acusada de pertenecer a Sendero Luminoso, exigió respeto a exiliados vascos y asumió la defensa en algunos vascos detenidos en el país, pidió respeto a la vida e integridad del guerrillero Rodrigo Granda en 2005 detenido por el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas y años antes veló por los derechos del guerrillero colombiano José María Ballestas del Ejército de Liberación Nacional de Colombia detenido también por el CICPC y a quien se pretendió deportar en cuestión de horas. Todos ellos, como ya anotamos, acusados por sus respectivos gobiernos de terroristas. Como seres humanos tienen derecho al respeto de su dignidad y Provea no dudó en afirmar sus derechos

Pero en días pasados las redes sociales estallaron cuando “revolucionarios humanistas” se escandalizaron a rabiar porque se exigía el respeto a la dignidad de las personas detenidas en la llamada operación Gedeón. Muchos de los que insultaron y amenazaron tienes cargos hoy en distintas instancias del gobierno de facto de Maduro. Ellos que con toda razón exigen el derecho de un guerrillero colombiano a no ser torturado y que se le garantice el debido proceso y reclaman derechos para los detenidos por Estados unidos en Guantánamo y condenan las torturas que en ese lugar se practican denuncia que compartimos; exigen que se respeten los derechos de los detenidos palestinos por fuerzas militares de Israel, petición que compartimos también, le niegan esos derechos a venezolanos. Contra ellos se vale todo, incluso violar el derecho a la vida.

Se escandalizan porque se exige que se cumpla el mandato de la Constitución. Todos tienen derecho dice nuestra Carta Magna.

Provea seguirá su camino coherente. Tenemos una historia de lucha y de perseverancia que no pueden borrar. Les duele que sea así. Por eso atacan con histeria, pero fracasarán nuevamente.

Coordinador de investigación y medios de Provea