Héctor Lucena | La población trabajadora constituye la mayor proporción del total de venezolanos y residentes en el país. De ellos hay una porción organizada en sindicatos, que si bien no es la mayoría del total de quienes trabajan, tienen la cualidad de estar organizados y en su seno existe diversidad organizativa, positivo desde el punto de vista democrático, ya que no se trata de ser organizaciones dependientes de una orientación única, ni de una logia o secta. La pluralidad es una virtud.

El sindicalismo en esencia vela por las condiciones de trabajo y de vida de los afiliados, quienes aportan su fuerza de trabajo a la actividad productiva y los hace ser en ese sentido actores en la vida económica y social del país, y por tanto vigilantes del acontecer político.Todo ello es esencial tenerlo presente en la formación sindical.

El mundo sindical por su importancia requiere contar con procesos de formación que coadyuven al logro de sus objetivos, así como conocer las áreas en donde interviene, y a los otros actores socio laborales y políticos con quienes interactúa.

En el orden anterior en el país se ha recorrido una trayectoria de distintas etapas de experiencias de formación sindical, y ello hace necesario identificarlas para conocer lo realizado; para a partir de ahí re evaluar los mecanismos y formas que hoy están planteados para mejorar el accionar en este campo. La trayectoria de la FS incluye:

1- Una primera etapa, aquella en donde los sindicatos y algunos profesores de Universidades en un marco de relaciones eventuales, organizaban conferencias o cursos breves en fechas de especial significación para el mundo sindical, como el 1 de Mayo. Esta experiencia informaba a dirigentes sindicales de asuntos que los mismos profesores identificaban y desarrollaban con estilos predominantemente magistrales, sin tomar en cuenta la naturaleza diferente de las audiencias que representaban los sindicalistas.

2- Otra experiencia fue la acometida por los partidos políticos que se interesaron en el desarrollo de los sindicatos, en el caso nuestro AD, Pcv, Copei, Mep y la Causa R. Esta formación era definida por los dirigentes del partido y los sindicalistas en funciones de dirección partidista, y en el fondo se trataba de influir desde el partido en el mundo sindical, sea promoviendo sus posturas doctrinarias, asegurarse espacios en la conducción de estas organizaciones y favorecer participación electoral en ámbitos más allá de lo sindical. De estos partidos, quién más promovió el fomento de un sindicalismo autónomo fue la Causa R sin subordinación al partido o a instancias gubernamentales, aunque sólo tuvo eco en una determinada zona del país, por cierto de amplia actividad sindical.

En los últimos años como iniciativa gubernamental y del partido oficial Psuv, se creó en el 2008 la Universidad Bolivariana de los Trabajadores «Jesús Rivero», cuya programación es tanto de contenido técnico de las operaciones productivas, como político ideológico; pero se conoce muy poco de sus alcances. Hizo una contribución importante redactar el Título V «De la formación colectiva, integral, continua y permanente de los trabajadores y las trabajadoras en el proceso social de trabajo», en el Decreto con rango y fuerza de Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y Trabajadoras, aunque aún sin desarrollarse.

3- Al mismo tiempo de las anteriores experiencias hubo también otras que contaron con el apoyo de las organizaciones sindicales internacionales, lo cual era importante en términos económicos y por la vinculación con dirigentes procedentes de otros países, generalmente los de mayor desarrollo sindical en la región e incluso algunos procedentes de países desarrollados. Hay que señalar que esta formación estaba influenciada por la división internacional del sindicalismo derivada de la guerra fría, entre las visiones de Occidente -EEUU y Europa Occidental- y las del Este -Unión Soviética y sus aliados-. Esto se reflejó desde el mismo nacimiento de las grandes centrales internacionales -FSM, CIOSL y CMT-, y sus correspondientes organizaciones regionales y sectoriales.

De esos procesos no sólo se desarrolló una FS en el propio país, sino que se permitió que dirigentes viajaran a otros países para su formación e integración.

4- La Organización Internacional del Trabajo -OIT-, por su propia razón de ser empezó a atender demandas de formación solicitadas por el gobierno y el sindicalismo venezolano a partir de la década de los años sesenta, años en donde el sindicalismo recibió un gran impulso. Una misión pionera fue la del Programa Internacional para el Mejoramiento de las Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (PIACT) lanzado por la OIT en 1976, a solicitud de la Conferencia Internacional del Trabajo y luego de consultas con sus Estados Miembros. El mismo año de su creación se envió una misión multidisciplinaria a nuestro país. La misión produjo informes que dieron lugar años más tarde a programas de formación en su tema.

Con alguna regularidad desde el programa de Educación Obrera de la OIT se enviaban misiones a nuestro país para el desarrollo de programas de FS, especialmente en los temas que la OIT privilegiaba, como la difusión y aplicación de los convenios suscritos por el país.

5- Algunos de los esfuerzos formativos dieron nacimiento a entidades estables que se ocuparon de la FS. La más antigua y que permanece actualmente es el Instituto de Estudios Sociales -INES- con 55 años de existencia. El Inaesin creado por la CTV en 1985 y que en los últimos años ha venido siendo re activado. Hay algunas escuelas de FS a nivel regional que de manera intermitente desarrollan actividades, entre estas en San Cristóbal (Escuela de Fetratáchira), Ciudad Guayana, Maracaibo, Barquisimeto (Escuela Pedro Abarca), Maracay (Escuela de Formación Sindical). También algunas federaciones nacionales han logrado estabilizar programas de FS, como en educación y en salud.

La creación de la UTAL en nuestro país desde fines de los setenta, con el apoyo amplio del gobierno nacional y regional, permitió contar con una institución de alcance internacional equipada con todo lo necesario para el desarrollo de este campo, tales como su amplia y cómoda sede, su centro de documentación e investigación, y la ubicación en un sitio favorable para el estudio -San Antonio de los Altos-. Lamentablemente este esfuerzo se perdió al UTAL cerrar su puertas y trasladarse a otros destinos.

6- La experiencia más reciente de FS proviene de iniciativas de la alianza entre centros de educación superior junto a organizaciones no gubernamentales interesadas en los derechos de los trabajadores. En ese sentido las Universidades Central de Venezuela, la de Carabobo, la Andrés Bello han hecho alianzas junto a Provea y organizaciones que se vinculan con el sindicalismo internacional, todo para promover y convocar a organizaciones sindicales para que postulen candidatos, los que son seleccionados sin criterios de discriminación alguno, sólo teniendo presente la diversidad sectorial, la pluralidad, el género y lo generacional, quienes han sido incorporados sin costos para los dirigentes y sus organizaciones, todo gracias al apoyo de los diversos aportes de los promotores.


Publicado en El Mundo Economía y Negocios

Profesor de la Universidad de Carabobo, especialista en asuntos laborales / hector.lucena@gmail.com / @hl_lucena