Marino Alvarado | Instalada la FANC Fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente las grandes mayorías pobres del país tienen mucha razón para preocuparse. Con bastante seguridad la pobreza y la miseria se continuarán extendiendo en el país. Esa FANC profundizará las políticas erradas que en materia económica vienen generando un alto costo de la vida que devora cada día los ingresos familiares. No hay duda que hoy la mayor preocupación de hombres y mujeres en el país es el alto costo de la vida que según expertos sobrepasará el 1000% al final de año.  Ello implica menos posibilidad de adquirir alimentos y productos de primera necesidad. Más sufrimiento, más angustia.

Este gobierno ha demostrado igualmente una gran ineficiencia en la gestión pública, por ello los niveles de deterioro existentes en la salud pública, en la vialidad a lo largo y ancho del país, en el transporte público cada vez más caro y deteriorado. Cientos de obras paralizadas. Con frecuencia se informa del  reimpulso de alguna  de las Misiones y meses después vuelven a informar de un nuevo reimpulso porque el anterior fracasó.

Es un insulto a las familias que padecen intensamente la crisis social que la señora Delcy Rodríguez haya dicho en el discurso de inicio de sesiones de la FANC que en el país era falso que no había hambre y que era mentira la crisis humanitaria en salud. Se nota que esa dirigencia política vive con un nivel de comodidades que no conocen la real situación del pueblo.

Hoy no tiene excusas el gobierno para justificar sus lamentables resultados en materia económica y social. Se le agota el discurso y se le agotan sus mentiras.

Es más que evidente que en lo único que ha sido eficiente el gobierno es en reprimir  la protesta social, democratizar la distribución de gas lacrimógeno  y dejar un saldo lamentable de heridos y muertos. La gestión del actual gobierno se puede resumir en dos palabras: hambre y represión.

La pregunta que muchos se hacen es qué hacer ante el  escenario de un gobierno débil, con poco apoyo popular, pero ahora tratando de mantener una ofensiva más autoritaria. Acá algunas reflexiones.

En primer lugar, ejercer de todas las maneras posibles, pero siempre de manera pacífica, el derecho a defender derechos. Tanto por las libertades democráticas, como los derechos sociales que se verán más afectados por la crisis. Es muy importante hoy asumir las protestas sociales con una perspectiva de integralidad de los derechos humanos. Necesitamos luchar por democracia pero también por mejor calidad de vida.

En segundo lugar, avanzar en la unidad de las fuerzas que se oponen a la dictadura y que reclaman la restitución de la democracia. Es tiempo de sumar, de incluir, de explorar y concretas acuerdos en el plano de las organizaciones políticas y sociales. Esa unidad debe contribuir a coordinar y repotenciar la protesta social

En tercer lugar, reforzar las labores para ampliar el  apoyo internacional sobre todo de organizaciones sociales. Cada vez es mayor el número de organizaciones populares del mundo que condenan la dictadura en Venezuela. Hay que sumar más apoyo internacional.

Finalmente, luchar con optimismo. No es momento para el desánimo. Cada vez se suman más voces y fuerzas por un cambio en el país. Debemos trabajar para que sea pacífico, democrático y en el marco de la Constitución. Dictaduras que aparentaban fortaleza se derrumbaron como un castillo de naipes por la fuerza de la acción popular.

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado