Juan Kujawa Haimovici | Recientemente el gobierno nacional transmitió en cadena nacional un “emotivo” mensaje de unión y paz…, dirigido a la población en general, donde sus actores, utilizaron la lengua de señas.

Esto creo una serie de reacciones a favor y en contra. Se considera como una acción aislada, con carácter electoral y lo que debería ser “cotidiano” es excepcional. Lo cotidiano sería que la comunidad sorda en Venezuela, tenga acceso a la información, como lo establece la Constitución Nacional, la Ley para las Personas con Discapacidad y la Convención Internacional sobre los Derechos de las PcD, la cual Venezuela suscribió en 2013.

La Confederación de Sordos de Venezuela, Consorven, señalo en un comunicado que:

“Reiteramos nuestra exigencia al Estado Venezolano para que asuma las acciones reales necesarias para garantizar el verdadero respeto de los Derechos Humanos e inclusión de las personas con discapacidad”.

Ante ello, precisaron cuál es la situación actual de las personas sordas en el país:

  • 67 % de la población completa la educación secundaria, 10 % domina un nivel avanzado de lectura y solo 1 % domina un nivel avanzado de escritura.
  • 23 % accede a la universidad, especialmente por falta de intérpretes, discriminación, exclusión y desinformación.
  • 36 % de los sordos en edad de trabajar se encuentran desempleado.
  • 89 % desconoce por completo la existencia de leyes que contemplen los Derechos Humanos (DD. HH.).
  • 92 % reporta que no ha recibido asesoría de ninguna institución pública al respecto.
  • Las personas que asisten al médico necesitan el servicio de intérprete, por ello, no tienen acceso a la información.
  • Hay pocas escuelas para personas sordas.
  • No hay respeto de parte de los policías: “Se burlan de ellos, no respetan que son sordos”.

En este sentido, Consorven exigen al Gobierno de Venezuela cumplir las leyes establecidas en el Constitución, resaltando los artículos 81 que establece el uso de la Lengua de Señas y el artículo 101 que establece la incorporación de intérpretes y subtítulos en los programas de televisión.

El efecto positivo, fue que la mayoría de la población, conoció de la existencia de esta forma de comunicación, (Aunque la mayoría de las reacciones ante el mensaje presidencial, fueron burlescas – sarcásticas) erróneamente señalada como Lenguaje de Señas, cuando lo correcto es Lengua de Señas.

El mensaje fue un hecho aislado, (De hecho no se conoce el impacto práctico del mismo); ante la compleja inclusión de la comunidad sorda en todas las actividades que se desarrollan en el país: Educativas, asistenciales, culturales, laborales, recreativas, etc. El Estado Venezolano no cumple con su papel rector en este sentido.

Las investigaciones desarrolladas por Consorven así lo demuestran, y las comentaremos en sucesivos artículos de opinión.

Lic. en educación. Unesr. Especialista en Gerencia y en RRHH (USM / UNESR).
Diplomado en Como Enseñar Etica y Capital Social. UNAM / OEA
Componente Académico Maestria en Educación Superior. USB
Docente UNES.
Docente CIU
Interés académico en Etica Profesional y Políticas Públicas y Discapacidad.
Docente en pre y postgrado
politicaspublicasydiscapacidad@gmail.com