Marino Alvarado | Según cifras publicadas recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el gobierno de Chávez hubo más pobreza que en el gobierno de Maduro. Es decir, según este instituto que dejó de publicar cifras con rigor científico para convertirse en un instrumento de propaganda y de mentiras, entre más crisis económica y más hambre pasaron las familias venezolanas en los últimos años, la pobreza disminuyó. Mayor descaro imposible.

Cuando Chávez finalizó en 2012 su último año completo de gestión, el INE reporta 21% de pobreza. Seis años después con hiperinflación, producto interno bruto en negativo por cinco años consecutivos, empresas básicas quebradas, descenso en más de 200% de la producción petrolera y baja de los precios, es decir en una grave situación económica que obligó a más de cuatro millones  personas a huir de la miseria, el gobierno afirma, a través de ese Instituto, que la cifra de hogares pobres bajó  a 17.3.

La última cifra que había publicado el gobierno en materia de pobreza fue en 2015. Bajo el indicador de ingreso familiar afirmó que la pobreza era de 33% lo cual equivalía a 2.434.035 hogares.  Resulta que ahora a más crisis menos pobreza.

Hemos insistido que este gobierno convirtió la mentira en una política permanente. Así, mientras las industrias cementeras están quebradas, Sidor no produce cabillas, cientos de edificios de la Misión Vivienda en Fuerte Tiuna en Caracas llevan años sin terminar, afirma que la construcción y entrega de viviendas se incrementa.

Mientras las industrias quiebran y se cierran comercios en todo el país, afirma que el empleo creció.

Millones de niños salen en migración forzada con sus padres miles de ellos educadores y las escuelas atraviesan actualmente crisis por falta de profesores y afirma que aumentó la matrícula escolar. Eso si,  no se atreven a publicar la Memoria y Cuenta, porque no tiene como explicar el descalabro en la educación.

Maduro y su cúpula piensa que la población es tonta. La realidad está a la vista. Afortunadamente cada vez engañan a menos y se eleva el rechazo.

Preocupa se juegue con cifras. El deber de un gobierno es producir información y estadísticas confiables que sirvan para conocer mejor la situación económica y social y con los datos diseñar políticas públicas.

Difícil atender la situación tan grave, por ejemplo, de deserción escolar y falta de maestros, si se empeña en ocultar lo que viene ocurriendo.  Igual en otras áreas sociales.

Al manipular cifras gobierno de facto de Maduro no solo miente sino que  produce más daño. Es un gobierno de destrucción continuada y ascendente de las capacidades del país.

@marinoalvarado

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado