Marino Alvarado | Hemos venido afirmando que ante el fracaso de la gestión de Maduro en materia económica y social, se adoptó la mentira como política. Es lo que hemos llamado mitomanía del Estado. Y para eso usan los medios públicos y las redes sociales. Pretenden disfrazar y ocultar lo que a la vista de todos es comprobable.

Y en su esfuerzo de mentir son piratas, chapuceros. Veamos  algunos ejemplos.

En materia de educación. En 2017 el gobierno de facto dijo que había 29.412 escuelas. Durante 2018 anunciaron que habían inaugurado muchas pero un año después anunciaron la misma cifra de planteles 29.412. Ni uno más, ni uno menos.

En cuanto a matricula en educación básica: En 2018 dijeron que la matrícula  había sido 7.664. 869 y en el lapso académico 2019 el ministro Aristóbulo Istúriz repitió la misma cifra: Ni un estudiante más, ni un estudiante menos.

En 2018 Maduro anunció que en educación universitaria había 2.829.520 estudiantes. En 2019 repitió la misma cifra. Es decir, a pesar que afirmó se habían creado nuevas universidades, la cifra que difundieron fue la misma.

Si se revisan después cifras sobre educación en 2019 en denominado Plan de la Patria 2019-2025 la piratería es más evidente. Las cifras no solo en educación sino en otros derechos sociales contradicen lo que difunden

Las mentiras tienen patas cortas. Afirma el gobierno que en 2019 se construyeron medio millón de viviendas, en momentos que el sector construcción está en crisis y que los sindicatos de la construcción afirman es uno de los sectores donde más impera el desempleo. El monitoreo realizado por Provea a la información pública sobre construcción de viviendas indica que tan solo se construyeron 4.820 viviendas. Que indique dónde están las otras 495.180.

La manera irresponsable como el gobierno emite cifras le hace un grave daño al país. Las estadísticas no son para hacer propaganda. Constituyen una herramienta que permite conocer mejor una determinada situación para adoptar medidas.

Así, mintiendo, no se construyen políticas públicas que puedan revertir los graves problemas sociales que atravesamos.

La razón por la cual no se publican las Memoria y Cuenta de los ministerios en Venezuela es precisamente que si se elaboraran con rigurosidad tales informes de gestión, el propio gobierno de facto tendría que reconocer su rotundo fracaso en materia social.

La única verdad es que ampliaron la miseria y prolongan el sufrimiento de las mayorías. Son ineficientes e indolentes. 

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado