Gregorio Afonso | Iniciando el año 2020 dos eventos de corte electoral celebrados en universidades diferentes: la Universidad de los Andes (ULA) y la Universidad Central de Venezuela (UCV) realizados el 29 y el 30 de enero respectivamente, arrojaron un idéntico resultado: la mayoría de quienes participaron en ellos rechazaron la dictadura y reivindicaron la autonomía.

El primero de estos, se llevó a cabo en la ULA el 29 de enero. Se trata de la  elección para escoger a los  representantes estudiantiles ante la Federación de Centros Universitarios. Sus resultados muestran el repudio de los estudiantes universitarios a los representantes de la dictadura. El total de votos alcanzados por las fórmulas electorales independientes del régimen alcanzó el 91%  mientras la propuesta que se identificó con el oficialismo sólo alcanzó el 9%. El segundo fue la consulta convocada por la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela el 30 de enero de 2020, para conocer la opinión del profesorado sobre la sentencia 0324 del Tribunal Supremo de Justicia que pretende imponer a esa universidad un reglamente electoral que norme la elecciones de autoridades universitarias. En la UCV, los resultados de la consulta a sus profesores, evidencian un rechazo categórico a la política universitaria impulsada por la dictadura través del máximo del poder judicial en Venezuela: el 94% de los profesores que participaron en ella rechazaron la referida sentencia mientras que el 96% se manifestó en favor de elegir autoridades con base en la autonomía universitaria.

Los estudiantes de la ULA con su voto ratificaron la tendencia presente en todos los eventos electorales que el régimen no ha podido impedir que se lleven cabo en las universidades. En ellos lo común es, de un lado, derrotas estrepitosas de la dictadura y de otro, el uso de la institucionalidad del Estado por parte del régimen para procurar- sin éxito- torcer la voluntad política de los estudiantes.

El fracaso de las fórmulas electorales de la dictadura en las universidades autónomas, pese a que contaron con el apoyo grosero del poder visto en la elecciones estudiantiles de la ULA 2020, también ocurrió en los comicios estudiantiles de la Universidad de Carabobo (UC) realizados en noviembre del año 2018, en los cuales la opción independiente del régimen logró la victoria con el 85% de los votos, superando las dificultades que genera el hecho de que la fórmula oficialista contó con: el apoyo de grupos paramilitares que obstaculizaron la realización del proceso; el financiamiento de la gobernación de ese Estado y posterior a los resultados, la intromisión del Tribunal Supremo de Justicia, el cual dispuso anular la elección. Al final, la autodeterminación de los estudiantes y el apoyo decidido de la comunidad universitaria nacional, permitió defender exitosamente el derecho a  elegir de los estudiantes.

Luego de la derrota de la dictadura en la UC, el turno fue para la Universidad Central de Venezuela en junio de 2019. En las elecciones estudiantiles de la UCV la dictadura no logro siquiera presentar una opción electoral, su actuación se limitó a la activación de sus grupos paramilitares provocando violencia en algunas facultades y obligando la repetición del acto electoral en el núcleo de Ingeniería de Cagua, en el Estado Aragua. Nuevamente los estudiantes lograron imponer el respeto a su derecho a elegir y ante el notorio rechazo de los universitarios a la dictadura, condujo al régimen a inhibirse de presentar una opción electoral, es decir, evitó contarse.

El episodio más reciente de rechazo masivo a la dictadura a través del voto de los universitarios, anterior a los comicios estudiantiles en la Universidad de los Andes, es las elecciones del mismo tipo celebradas en noviembre del año 2019 en la Universidad del Zulia. En ellas, la oferta estudiantil vinculada con la dictadura  también resulta derrotada. En  esa oportunidad, su fórmula tan solo alcanzó 26% de los votos, concentrados mayoritariamente en un núcleo de ubicado en el Estado Falcón, en el cual las elecciones se llevaron a cabo en medio de un cuadro de violencia provocado por los grupos paramilitares del gobierno. Como en Carabobo, el gobierno regional del Partido Socialista Unido de Venezuela intervino groseramente, sin embargo la decisión mayoritaria de los estudiantes de defender su derecho a elegir y la autonomía universitaria se impuso.

En la Universidad de los Andes resultó electa presidenta de la Federación de Centros Universitarios, la br. Ornella Gómez, algo que destaca no solo por sus connotaciones políticas, sino que también marca un hito, porque es la primera mujer que asume ese cargo en la historia de esta importante Universidad Venezolana. Su triunfo, sumado a los anteriores, se constituye en expresiones democráticas que muestran la resistencia al autoritarismo y el deseo de cambio de los jóvenes.

Cómo sucede en el país, en las universidades el Madurismo perdió toda posibilidad de competir electoralmente. Si existe un árbitro que brinde garantía para los electores y los actores que le adversan asumen participar decididamente en las elecciones, la derrota a la dictadura esta cantada pues esta no cuenta con el apoyo de los universitarios, dado que su política hacia las instituciones de Educación Superior presenta como único saldo: universidades en ruinas, universitarios empobrecidos, violencia y privación de derechos.

El reto planteado es la articulación de todas estas manifestaciones democráticas ocurridas en las universidades Venezolanas y convertirlas en instrumentos de lucha eficiente en favor de la democracia y en defensa de la autonomía universitaria. La voluntad política expresada por estudiantes y profesores universitaria, adicionada a la tradición y experiencia de lucha de los universitarios en el enfrentamiento al autoritarismo en el siglo XX y XXI, son factores que permiten pensar que se podría fortalecer la lucha por el cambio político y la justicia social en Venezuela.

Tal vez, una primera iniciativa en la dirección de potenciar el movimiento universitario en favor de la democracia y en defensa de la autonomía, podría ser una reunión conjunta entre: la Confederación de Estudiantes de Venezuela (con la participación de los nuevos presidentes y secretarios generales de Federaciones de Centros Universitarios electos); la Asociación Venezolana de Rectores (AVERU) y la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV) para acordar acciones conjuntas que permitan, simultáneamente,  documentar, difundir y movilizar a la universidades ante la situación de emergencia humanitaria compleja que viven sus comunidades, la intervención de universidades que impulsa el régimen a través de la designación arbitraria de autoridades universitarias y la imposición de elecciones inconstitucionales por medio de la sentencia 0324 del Tribunal Supremo de Justicia.

Profesor universitario y Secretario de Asuntos Académicos de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela | @gregorio_afonso