Marino Alvarado | La dictadura de Maduro acaba de anunciar que creará una nueva policía, según él para luchar contra el terrorismo. Bajo la lógica del enemigo interno en la doctrina de seguridad nacional que orienta la actuación del gobierno, potenciales terroristas a reprimir son los obreros que reclaman se cumplan las convenciones colectivas, las enfermeras y médicos que exigen más insumos para los hospitales, los educadores que reclaman aumentos de salarios, las familias pobres que cierran las calles porque pasan semanas sin agua o sufren de apagones diarios. También quien sea crítico a la gestión del gobierno o reivindique una manera de pensar diferente. En definitiva, será una policía para la represión política, para seguir encarcelando, torturando y asesinando. 

No les basta las miles de ejecuciones que realizan las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC), no le son suficientes las torturas y maltratos en la Dirección General de ContraInteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN)

No invierten para salvar vidas de los niños en el Hospital JM de los Ríos, ni para mejorar el metro de Caracas o garantizar mejores condiciones de estudio en miles de escuelas que están en las ruinas, pero para reprimir hay recursos. Las sanciones económicas, la excusa de siempre, no la argumentan cuando se trata de represión y comprar armas.

La prioridad de Maduro y su cúpula no son las necesidades de la población y menos de las familias más humildes. La indolencia y la maldad se combinan en una gestión que causa muertes por hambre, balas o torturas. 

En un país donde las policías se han convertido en un factor más de inseguridad, el anuncio de una nueva policía debe preocuparnos a todos. Si los criterios para seleccionar esos funcionarios son los que se vienen aplicando para la selección de ingreso a las FAES, los delitos seguirán aumentando y el sufrimiento de miles de hogares se incrementará.

En una panadería escuché a un señor decir que esa nueva policía era para vigilar a las otras policías porque Maduro sabe que hay descontento interno.  Puede que no esté tan alejado de la realidad, tal vez por eso también usa cada vez más al FAES para la represión política. Lo único cierto es que una nueva policía es un peligro para toda la sociedad incluyendo aquellos que aplauden su creación. Muchos hoy aplauden a las FAES hasta que llegan a sus comunidades y sufren, lamentablemente, los abusos que realizan. En esas circunstancias, ya comprenden por qué se les denomina una máquina de terror o un escuadrón de la muerte. 

Publicado originalmente para Efecto Cocuyo.

Abogado y activista de Derechos Humanos
@marinoalvarado