Dick Guanique/ Las recientes medidas económicas del régimen invitan hacer un análisis, lo dejan a uno pensando: será que no atinan a entender la profundidad de la crisis, o simplemente no les importa resolver la crisis y que el pueblo trabajador, a los venezolanos todos, nos lleve la pelona.

La pandemia lo que vino fue a echarle más leña a la crisis. Hoy la situación económica afecta a todas las economías del mundo. La recesión económica dejara de ser exclusividad nuestra; las grandes corporaciones han paralizado su producción; las líneas aéreas en el mundo, están quebrando; los despidos de compañeros trabajadores en las multinacionales es por miles, en todos los países se van a producir despidos; las economías se están contrayendo y los que se avecina es una gran recesión económica.

Percibir tal situación obliga a cualquier gobierno serio a adelantar un conjunto de medidas que permitan afrontar el futuro en mejores condiciones; más aún, cuando tu país tiene muchos años sumergido en una gran crisis, que parece nunca acabar.

Ahora se hace más necesario cambiar el rumbo de toda la política económica; así como es obligatorio darle salida a la crisis política. De lo contrario, el proceso de destrucción del país será inexorable.

Incrementar el salario mínimo a cuatrocientos mil bolívares soberanos (Bs.S 400.000) y cuatrocientos mil el bono alimentario y la pensión para nuestros Pensionados y jubilados a cuatrocientos mil bolívares soberanos, no sólo no toma en cuenta la situación provocada por la pandemia, sino también desconoce la crisis hiperinflacionaria que venimos viviendo. Tal aumento es una gran burla a los trabajadores venezolanos. Calculado en dólares a la tasa oficial del 27 de abril (171.072) el salario mínimo más el bono es menos de cinco dólares (4.67).

Cuándo van a entender que contraer el consumo, lo que conduce es al hambre de nuestros trabajadores y su familia. Establecer un incremento salarial compensatorio para el trabajador y su familia implica darle cierta calidad de vida; incrementar la demanda de productos, activar el aparato productivo nacional; dejar de depender de las importaciones. Producir nacionalmente es lo que necesitamos, nuestra tierra es bendecida con toda la riqueza que es posible producir, claro que eso implica abrir líneas de crédito para pequeños y medianos empresarios; proteger al productor nacional.

Ah, pero ustedes no están en esa; a ustedes los que les gusta es la papita frita, deciden intervenir a las Empresas Polar, y quiero dejar claro, no estoy defendiendo a Polar; lo que quiero expresar, es que reiteran la ya fracasada política de tomar las empresas para quebrarlas. Acaso, no es eso lo que ha sucedido con todas las empresas expropiadas Ninguna novedad para la gran crisis que se avecina.

Pero ustedes señores en el Poder no se cansan de fracasar con sus medidas; determinan una política de control de precios, cuya primera sorpresa es que colocan los rublos con precios en dólares. Reafirman la política de dolarización de la economía, que de hecho no detiene la hiperinflación, pero el incremento del salario mínimo es en bolívares soberanos, ya devaluados y súper devaluados. Donde no hay ninguna compensación, ninguna posibilidad de mitigar el hambre, ese aumento es una gran burla: ¿dónde está la justicia social del régimen?; eso sólo alcanza para comprar dos, máximo tres productos de los veintisiete regulados en divisa; para aguantar durante un mes cuando se vuelva a percibir nuevamente el salario, ¿quién vive así? Para cualquier sindicalista, y para la gran mayoría de los trabajadores ese incremento del salario mínimo lo que produce es una gran indignación.

Considero  más sencillo convocar a todos los factores a un dialogo tripartito, y revisar concienzudamente la situación de crisis y su agravamiento con las consecuencias de la pandemia y acordar un conjunto de medidas, que permitan atender correctamente la situación del salario, la reactivación del aparato productivo, la política monetaria, el tema de la deuda y nuevos empréstitos; el rescate de la industria petrolera, ahora con precios del  barril de petróleo por el subsuelo; la reactivación de las empresas básicas; la conservación del medio ambiente, y todas esas líneas de la política económica que no van por camino. Claro hacer eso implica un acuerdo político, compartir el poder y quienes lo sustentan no están dispuestos a eso. Por eso parece que su línea es que nos lleve la pelona.

Dick Guanique es Secretario Ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV)