Oly Millán | El mundo capitalista del siglo XXI, del cual no se escapa ninguna nación, está centrado en la supremacía que, sobre el resto de los capitales, adquiere el capital financiero en la lógica de la reproducción del capital, dicha afirmación nadie o casi nadie la discute. Pero esta metamorfosis no surgió en el siglo XXI, por el contrario, se fue gestando y adquiriendo preeminencia durante el siglo XIX y XX hasta llegar a lo que tenemos hoy en día, donde existe una omnipresencia de las finanzas en los diferentes ámbitos de la vida personal, colectiva y social de los seres que, actualmente, habitamos el planeta tierra. 

En el capitalismo del siglo XXI, las finanzas como parte importante del capital ficticio[1] son un conjunto de procesos y acciones íntimamente articuladas a la práctica social, siendo un componente importante en este entramado de relaciones el tema DEUDA.  

El Largo Recorrido de la Deuda Venezolana.

En Venezuela hablando en términos de deuda la podemos organizar en tres grandes momentos:

Desde la independencia hasta 1930

Como nos explica la historia, las gestas de independencia fueron financiadas por el capital del imperio inglés, la joven republica venezolana nace con una deuda externa de  24.698.697,12[2] de pesos equivalente a 3.983.660,83 libras esterlinas. De esta deuda externa que se había suscrito íntegramente en Londres, se tenían dudas en cuanto a su correspondencia con el verdadero monto que se relacionaba con el proceso de emancipación, sin embargo el país había aceptado acríticamente ese monto y a partir de 1838, Venezuela enviaba, a pesar de su precario desarrollo económico y social,  remesas de dinero a Londres para atender el pago de intereses y capital que se derivaban de dicha deuda externa. Durante el periodo que va entre 1830 hasta 1930 la deuda pública interna y externa fue creciendo, siempre bajo el interés y la mirada cómplice y entreguista de quienes participaron del festín, me refiero a la elite: financiera, comercial, agrícola, política y militar, así como a las grandes potencias imperiales de la época. Para 1930 Venezuela, bajo el mandato de Juan Vicente Gómez  y producto del boom petrolero, cancela integrante su deuda, la cual para la fecha ascendía a la bicoca de Bs.250 millones[3] de capital, sin incluir los intereses vencidos[4].   

La deuda total en la 4ta República.

Podríamos decir, entonces,  que Venezuela no tuvo problemas en términos de finanzas públicas,  durante los años 40, 50 y 60 del siglo XX. A partir de la década de los sesenta y bajo el mandato de Rómulo Betancourt esta situación cambia drásticamente y comienza a aparecer el tema deuda externa como un factor del cual el país no podrá deslastrarse durante todo el siglo XX. Recordemos también, que para la década de los años 70 el modelo fordista-keynesiano[5] (como parte del pensamiento económico dominante del mundo) comienza a agotarse y surge, luego de la crisis mundial de entonces,  el modelo neoliberal-globalizador.  Para este momento la banca internacional estaba llena de divisas que necesitaba urgentemente colocar, siendo los países del Sur y en especial América Latina uno de sus principales destinos.  

Con la crisis del sistema capitalista mundial[6] también se comienza a evidenciar el agotamiento del modelo económico venezolano, nos referimos a la Industrialización Sustitutiva de Importaciones (ISI), así como participación dinámica de la renta petrolera en la economía. No obstante, entre 1974 -1979 se produce un boom de crecimiento en los precios petroleros mundiales[7] y paradójicamente también se produce un incremento del endeudamiento total del país.

Venezuela a fines de 1998  llegó a tener una deuda total equivalente a 29.3%[8] del PIB[9], pasando inclusive por montos muy altos como fue el caso de los años de la crisis financiera, me refiero a 1994 y 1995 cuando la relación porcentual deuda PIB se ubicó en 66.8 y 67.1 respectivamente.

La deuda en la 5ta República.

En los siguientes cuadros, podemos realizar rápidamente un recorrido por la situación de la deuda pública[10] venezolana y la deuda financiera de PDVSA, así como su evolución durante el periodo que va entre 1996 al 2017.

Los puntos a resaltar de estos cuadros son los siguientes:

  1. Se inicia una escalada de endeudamiento del país, casi que simultánea al establecimiento del control cambiario.
  2. Como se puede evidenciar, una parte de la deuda se crea para ir beneficiando a sectores cercanos al Gobierno (ejemplo Eligio Cedeño) que luego son acérrimos opositores, como también a la banca privada.
  3. Una de las características perniciosas de una parte importante de la deuda (bonos) es que la misma se realizó con doble denominación, es decir, se vendieron bonos recibiendo bolívares (sobrevalorados) para ser cancelados por la República y PDVSA en dólares (capital y cupones).
  4. Se endeudó a PDVSA en el momento de mayor boom petrolero de la toda la historia petrolera mundial.
  5. Entre el año 2016 hasta el presente, el Gobierno de Nicolás Maduro ha continuado endeudando al país[14], no obstante, por la misma opacidad y discrecionalidad cómo se administra el Estado y por ende la información oficial, no se tiene conocimiento a cuánto asciende actualmente la deuda total que debe enfrentar el país, me refiero a la deuda si llegásemos a sumar: los bonos soberanos y de PDVSA, la deuda con China, Rusia, la deuda comercial de PDVSA y la que pudiera surgir de las demandas que enfrenta el Estado venezolano en el CIADI[15], donde cursan un aproximado de 41 casos activos.
  6. Es indudable que hoy en día la deuda representa más del 100% del PIB. Este indicador esta impactado: bien por el crecimiento de la deuda como por la caída sostenida que durante los últimos 5 años ha tenido el producto interno bruto (PIB), el cual para el cierre del 2018 comparado con el 2013 presenta una contracción acumulada de aproximadamente 44%[16].

A modo de conclusión:

Es evidente, que nuestro país no es viable económica y socialmente hablando sino se enfrenta de manera integral y soberana el tema de la deuda, la cual ha sido, lamentablemente,  el mecanismo que se ha utilizado para capturar delictivamente capitales, así como legitimar los que provienen de la corrupción. Por lo tanto, es inadmisible que se contrate a cualquier abogado o bufete de abogados[17], por muy expertos que sean, para reestructurar la deuda venezolana, sin que ello implique necesariamente la realización de una auditoria integral pública y ciudadana de la misma.

La auditoría integral pública y ciudadana de la deuda permitiría:

  1. En primer lugar, determinar las características[18] de la deuda, lo que indudablemente ayudaría a identificar los parámetros de una futura reestructuración, así como construir la estrategia soberana (legal, administrativa, financiera y operativa) más idónea para preservar los activos del país y aliviar la carga de la deuda sobre el actual drama social complejo que padecen todos los venezolanos.  
  2. En segundo lugar, aunque no menos importante, se refiere a la necesidad de contribuir a adecentar, en un escenario de reconstrucción futura, al país. El hecho cierto de que los venezolanos necesitamos reconciliarnos no quiere decir que seamos cómplices de los delitos cometidos contra la nación, por lo tanto, mediante una administración de justicia con una perspectiva restaurativa, se debe establecer responsabilidades y castigo ejemplar y justo a quienes aprovechándose del erario público con fines personales o grupales, han generado el mayor desfalco que el país haya tenido en toda su historia republicana.

Son muchas las preguntas que nos hacemos, hasta ahora sin ninguna respuesta y no las habrá hasta tanto no se realice una auditoría integral publica y ciudadana de la deuda venezolana.

El país que queremos y necesitamos construir, necesita y exige respuestas…

[1] Denominado así por el marxista de inicios del siglo XX: Rudolf Hilferding su obra: El Capital Financiero.

[2] Diccionario de Historia de Venezuela, 1997, Tomo 2, p. 88.

[3] Carrillo, Tomás y Crazut Rafael: http://ance.msinfo.info/bases/biblo/texto/BA/BA.04.01.pdf

[4] Para entonces la relación bolívar dólar era de Bs 3.35 por USD.

[5] Nos referimos al modelo económico surgido de la postguerra donde tenía preeminencia el capital productivo y la participación del Estado de bienestar. 

[6] Disminución de la tasa de crecimiento de las principales economías de los países que forman parte de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico,  OCDE.  

[7] Esto se produce como consecuencia del embargo petrolero a los países árabes y la guerra del Yom Kipur en 1973.

[8] Guerra, J(2006). Venezuela Endeudada, de Carlos Andrés Pérez  a Hugo Chávez. De la A a la Z Ediciones, Caracas – Venezuela.   

[9] Producto interno bruto

[10] Nos referimos a deuda pública del Gobierno central, es decir, no se incluye deuda financiera ni comercial de PDVSA.

[11] Fuente: deuda ONCP/ Precios petroleros PDVSA

[12] Fuente: deuda ONCP/ Precios petroleros PDVSA

[13][13] Fuente: Reporte informes financieros de PDVSA.

[14] Un ejemplo de ello, es el hecho de que a fines del 2016 el Gobierno emitió el bono internacional soberano2036 sin que sea autorizado por la Asamblea Nacional, esto sin mencionar la deuda con China, Rusia, entre otros.

[15] Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones. Institución adscrita al Banco Mundial, BM. 

[16] http://efectococuyo.com/principales/cepal-economia-venezolana-se-desploma-por-quinto-ano-y-suma-contraccion-de-un-443/

[17] Me refiero al reciente caso donde el Diputado Juan Guaidó en su rol como “Presidente Interino” anunció la contratación del abogado Lee Buchheit para la reestructuración de la deuda venezolana: http://www.eluniversal.com/politica/40495/administracion-de-guaido-contratara-a-lee-buchheit-como-su-asesor-estrategico

[18] Me refiero al hecho de estar en presencia de una deuda  que se pudiera tipificar como: ilegal, ilegitima, odiosa o insostenible/impagable.