Carlos Nieto | El Día de los Derechos Humanos se celebra todos los años el 10 de diciembre. Se conmemora el día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En 1950, la Asamblea adoptó la resolución 423, invitando a todo los Estados y organizaciones interesadas a que observen el 10 de diciembre de cada año como Día de los Derechos Humanos.

También en el marco de la celebración del día internacional de los derechos humanos, el 10 de diciembre de 1997, nació Una Ventana a la Libertad (UVAL), organización que me ha tocado dirigir desde su fundación, este año estamos cumpliendo 19 años de creada, fuimos la primera organización no gubernamental venezolana que se creaba para trabajar de manera exclusiva a la defensa y promoción de los derechos humanos de las personas que se encuentran privadas de libertad.

Una Ventana a la Libertad se gesta en un momento donde la opinión pública venezolana vivía consternación por la violación continua de los derechos más elementales de los reos, por hacinamiento, indolencia e intereses oscuros, producto de la falta de una política penitenciaria coherente. El 9 de febrero de 1996, el Papa Juan Pablo II, en su visita a Caracas reclamó para los presos “Condiciones de vida más acorde con la dignidad humana” y “que se favorezca la reeducación y formación de los detenidos”.

En el mes de octubre de ese mismo año, la violencia penitenciaria volvió a sonar sus alarmas con la masacre de la cárcel La Planta, donde murieron 27 internos calcinados de mano de sus custodios. En 1996, los defectos del sistema penitenciario venezolano atrajeron la atención internacional. Delegaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, del parlamento Europeo, Human Rights Watch y Amnistía Internacional visitaron Venezuela e instaron al gobierno a que instituyera reformas. Todo ello llevó al gobierno presidido por Rafael Caldera a llevar a cabo, en marzo de 1997 la implosión del Retén de Catia, símbolo del deficiente sistema penitenciario de finales del siglo XX venezolano, con el propósito, al menos se creía en ese momento, de darle inicio a un proceso de humanización de los recintos carcelarios.

El equipo impulsor de UVAL estuvo integrado por Carol Carrero, Aida Martínez, Livia Montes, el padre Roberto Martialay y este servidor, con el apoyo y la asesoría constante del padre del penitenciarismo venezolano Elio Gómez Grillo,  y motivados por la urgente necesidad de presionar para acelerar el proceso de reforma en los centros penitenciarios diseñamos zendos foros – talleres dentro y fuera de las cárceles del país, que ofrecieran estrategias y propuestas innovadoras para la transformación de los recintos penitenciarios.

A lo largo de estos años en UVAL hemos trabajado en la formación de reclusos y familiares de privados de libertad en torno al tema de los derechos de los privados de libertad.

Ante instancias nacionales como la Fiscalía General de la República y la Defensoría del Pueblo, UVAL ha defendido la violación de derechos de los privados de libertad. Desde el año 2005, Una Ventana a la Libertad ha acudido a instancias internacionales como La Comisión y Corte Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos OEA, y el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas ONU para denunciar la situación de violación de Derechos Humanos en las cárceles venezolanas. Ejemplo de ello han sido los casos de La Masacre de la cárcel de Uribana, ocurrido en diciembre de 2013 y el Envenenamiento de Reclusos en la Cárcel de Uribana de 2014.

La misión de UVAL ha sido presionar, desde la sociedad civil organizada, por la modernización de la administración penitenciaria y la redefinición en términos prácticos del sistema penal, el respeto de los derechos humanos de los privados de libertad y la educación para la libertad desde la privación o no de la misma.

A través de conversatorios, conferencias, foros, participación en los medios de comunicación social y uso de las redes sociales UVAL ha contribuido a mantener informada a la colectividad sobre la situación penitenciaria

Una Ventana a la Libertad desde sus inicios ha permanecido atenta al acontecer del Sistema Penitenciario Venezolano y ha dado a conocer públicamente sus criterios sobre la funcionalidad del mismo. A través de conversatorios, conferencias, foros, participación en los medios de comunicación social y uso de las redes sociales UVAL ha contribuido a mantener informada a la colectividad sobre la situación penitenciaria.

El diseño del rumbo a seguir para comprometer y poner a reflexionar a internos, familiares, voluntarios, especialistas en la materia, organizaciones no gubernamentales y gubernamentales, Instancias internacionales, medios de comunicación y organizaciones de cooperación internacional sobre cómo participar en la transformación penitenciaria venezolana ha constituido a lo largo de casi dos décadas el foco de atención del trabajo de Una Ventana a la Libertad.

En los actuales momentos sumamos al trabajo que realizamos el monitoreo de la situación de los centros de detención preventiva en Venezuela que se han constituido en un sistema penitenciario paralelo al que le hay que poner la lupa.

Esperamos seguir trabajando por muchos años más y en algún momento ver que nuestros sueños de tener un gran sistema penitenciario donde se respete la dignidad humana y los derechos de los privados de libertad sean una realidad y no una utopía.

Abogado y Coordinador de la ONG “Una Ventana a la Libertad”. Es columnista del diario El Nacional
@cnietopalma